El castillo medieval que se erige sobre el mar en el que Christopher Nolan ha rodado ‘La odisea’

La odisea (2026) es una de las películas que más expectación ha generado en los últimos años tanto en España como en todo el mundo. La adaptación de Christopher Nolan de la mítica epopeya de Ulises de vuelta a Ítaca que narró Homero hace milenios cuenta con un reparto repleto de estrellas, entre ellas Anne Hathaway, Matt Damon y Zendaya, y como no podía ser de otra manera, el director nacido en Londres ha grabado muchas secuencias en Grecia.

Uno de los lugares helenos que ha utilizado el director de Interstellar (2014) para rodar multitud de escenas es la inmensa península del Peloponeso, situada al sur del territorio continental heleno y en la que se esconden tesoros arquitectónicos con muchos siglos de historia, como es justo el caso del Castillo de Methoni, una fortificación casi milenaria cuyas ruinas se levantan imponentes sobre el mar y que se podrá ver en La odisea una vez la película llegue a las salas de cine.

El castillo de Methoni tiene casi un milenio de historia

El castillo de Methoni (o Modona) es uno de los fortines más alucinantes que aún quedan en pie en Grecia. Se cree que fue construido entre finales del siglo XI y principios del siglo XII por los venecianos, pero fue a partir de los dos siguientes siglos cuando comenzó a ser una pieza fundamental en el desarrollo geopolítico, cultural, económico y comercial de la región de Mesenia. Se trata de un recinto fortificado de 93 hectáreas que culmina en la increíble torre que se levanta sobre una pequeña isleta.

Desde el siglo XVI fue escenario de disputas, sobre todo entre griegos y otomanos, debido a su importancia, aunque a mediados del siglo XIX la población salió fuera de sus murallas y nunca más ha vuelto a ser el hogar de nadie. Nada más entrar al complejo, los visitantes se topan con un foso que se llenaba de agua salada y sobre el que había un puente que comunicaba la fortaleza con el resto de la península, pero el actual, con catorce arcos de piedra, fue construido por las tropas francesas en 1828.

Cuenta con dos imponentes baluartes, uno a cada lado de la entrada, y tras pasar varias puertas y llegar a intramuros, los curiosos se topan con joyas como restos de viviendas, calles adoquinadas, baños otomanos e incluso restos de columnas. En el otro extremo del castillo de Mehtoni, ya junto a las turquesas aguas del mar Jónico, se encuentra la Puerta del Mar, la cual está restaurada y que da paso a través de una pasarela al islote de Burtzi, erigido en el siglo XIV y principal icono del fortín.

Este impresionante escenario de cine ha sido utilizado por Christopher Nolan en La odisea, pero cualquiera que lo desee puede conocerlo: las entradas tienen un precio de cinco euros (aunque hay tarifas reducidas para determinados grupos demográficos) y abre casi todos los días de la semana, menos los martes, que permanece cerrado, de 8:00 a 20:00.