El cañón fluvial de Burgos esculpido en la roca caliza que puedes cruzar a través de pasarelas colgantes
Hacer una ruta de senderismo siempre es una opción magnífica para huir del calor del verano a la par que se conocen algunos de los muchos tesoros naturales que hay en España. Uno de los recorridos más impresionantes de todo el país se encuentra en Castilla y León, en concreto en la provincia de Burgos, y se trata del espectacular Desfiladero de los Purón, que se oculta en uno de los parajes más increíbles de toda la península ibérica.
Esta joya se enclava en el extraordinario Parque Natural de Montes Obarenes-San Zadornil, uno de los entornos más alucinantes del territorio burgalés, aunque se sitúa justo en la frontera entre Castilla y León y el País Vasco. Todo ello hace que sea una de las mejores opciones para que los amantes del trekking más intrépidos vivan una jornada apasionante en uno de los secretos mejor guardados del norte de España.
La increíble ruta por el desfiladero del río Purón
Hay muchas opciones para poder conocer el imponente desfiladero de los Purón, aunque una de las mejores es la que parte de la villa de Lalastra, ubicada en el concejo de Valderejo, en la provincia de Ávila. Se trata de un recorrido de unos 7,7 kilómetros que se tarda en completar unas tres horas (solo ida) y que cuenta con un importante desnivel, por lo que quizás no es apto para los más principiantes en el mundo del senderismo.
El recorrido comienza en la propia localidad de Lalastra, donde se puede dejar el coche en el párking junto a la Iglesia de Santa Elena, que se encuentra dentro del Parque Natural de Valderejo, y desde ahí comenzar el camino que lleva a esta maravilla natural a través de senderos sinuosos que serpentean por campos y montes hasta llegar al abandonado pueblo de Ribera; desde ahí, hay que cruzar el río para adentrarse en una zona de bosques en la que el camino se estrecha conforme se llega al desfiladero.
Tras llegar a una pasarela del metal desde la que se tienen unas vistas increíbles de una de las pozas que forma el río Purón a su paso, hay que continuar hasta un puente de madera que vuelve a cruzar el río y que llega al enclave que da nombre a la ruta, que fue habitado desde el siglo IX y que se caracteriza por las impresionantes paredes de roca caliza que conforman una imagen impactante.
Tras ello, hay que encarar una pista de tierra que va a parar a la localidad de Herrán, desde donde hay que encarar el camino de vuelta por el mismo itinerario. Se puede completar la ruta por el desfiladero de los Purón en cualquier época del año, pero en los meses más lluviosos se aconseja extremar las precauciones.