El alojamiento que destaca por su ‘jardín’ comestible y sus habitaciones con nombre propio: de Serrat a Virginia Woolf
La comarca del Bajo Ampurdán es todo un edén para los que buscan un poco de serenidad y huir un fin de semana del bullicio de las grandes ciudades de España, sobre todo de Barcelona (por su cercanía). En esta zona de la provincia de Girona hay preciosos pueblos costeros a orillas del Mediterráneo, como Calella de Palafrugell, pero en el interior de la región y no muy lejos de la Costa Brava también se pueden encontrar apasionantes localidades donde la tranquilidad impera.
Pueblos como el de Peraltallada o el de Fontenta, ambos pertenecientes al municipio de Forallac, son destinos ideales para encontrar la tan ansiada paz, y precisamente en este último está uno de los alojamientos rurales más extraordinarios de toda Cataluña: Mas Generós. Esta maravillosa masía se ha convertido en uno de los hospedajes más populares de la zona, tanto por su calidad en sí como por las pequeñas peculiaridades que lo hacen único y que lo convierten en un referente comarcal.
Mas Generós, una masía encantadora llena de paz
Mas Generós se sitúa a la salida de Fonteta, una pequeña localidad de espíritu medieval de apenas 275 habitantes. Su ubicación permite «sentir la paz del tiempo lento que marca el campanario» de la Iglesia de Santa María a la par que «sentir la libertad del campo abierto» que al Parque Natural de las Gavarras, como se puede leer en la web del alojamiento; sin duda es todo un remanso de paz donde el tiempo parece detenerse.
El alojamiento se ubica en una antigua masía rehabilitada del siglo XVII en la que se fabricaba cerámica. La arquitectura original sigue presente en este hospedaje de ensueño que conserva las piedras, ladrillos y tejas originales, así como una bóveda de finales de dicha época. Todo ello hace aún más especial a este alojamiento que cuenta con cuatro tipos de habitaciones: doble, doble deluxe, superior con terraza privada y un pabellón con dos habitaciones y capacidad para cuatro personas.
Además, gran parte del hospedaje se inspira en grandes figuras de la historia, como Salvador Dalí, Joan Manuel Serrat o incluso Virginia Woolf, muy presente en el desayuno que se ofrece magnífico restaurante del alojamiento que está dirigido por Iolanda Bustos. Además, cuenta con sala de yoga purificada con sales de magnesio, un espacio de música, biblioteca y un apasionante jardín con un huerto cuyos productos van directamente a la mesa de los comensales.
Como es lógico, dependiendo de la época del año en la que se quiera pernoctar en este alojamiento, el precio será uno u otro, pero se puede reservar una habitación para dos personas en invierno desde 140 euros por noche, según la web. Desde luego, es una de las mejores opciones que hay en todo el Alto Ampurdán para pasar un fin de semana asombroso en uno de los rincones más apasionantes de la geografía española.