Comprar una casa por 1 euro en Italia es posible: en un pueblo medieval y cumpliendo unos requisitos

Hacerse con una casa en Italia por un euro parece imposible, pero en algunos pequeños pueblos de este país es posible. Uno de ellos es Santo Stefano di Sessanio, una joya medieval situada en plena naturaleza, donde antiguas viviendas abandonadas buscan nuevos propietarios. Sus casas de piedra, sus estrechas callejuelas y su espectacular entorno convierten a este rincón de la provincia de L’Aquila en uno de los destinos con más encanto del país. Sin embargo, detrás de este precio simbólico se esconden una serie de condiciones y una inversión que puede elevar el coste final de la operación.

La localidad se encuentra dentro del Parque Nacional del Gran Sasso y Monti della Laga; cuenta con vistas hacia el altiplano de Campo Imperatore. Su particular paisaje urbano, formado por construcciones de piedra caliza, arcos y calles estrechas, ha conseguido sobrevivir al paso de los años. Para combatir la pérdida de población y recuperar parte de su patrimonio inmobiliario, el municipio participa en el programa italiano Case a 1 euro, una iniciativa mediante la que viviendas sin uso pueden salir al mercado por este precio simbólico.

Los requisitos para conseguir una casa por 1 euro en Italia

El sistema consiste en que los propietarios de los inmuebles los ceden al Ayuntamiento para facilitar su venta a nuevos compradores. Pero pagar un euro no basta para convertirse en propietario. Los interesados deben comprometerse a rehabilitar la vivienda y presentar un proyecto de reforma. Además, las obras deben ejecutarse dentro de un plazo que puede situarse entre uno y tres años y tienen que respetar las normas de protección del patrimonio, lo que condiciona tanto los materiales que se pueden utilizar como la estética final.

Esto quiere decir que el verdadero desembolso llega con la rehabilitación. Muchas de estas casas llevan años deshabitadas y necesitan trabajos de recuperación. Como ayuda, la normativa italiana contempla incentivos fiscales que permiten deducir el 50% de determinados gastos de reforma, con un límite de hasta 96.000 euros. En algunos municipios se establecen restricciones para evitar que estas viviendas se compren con fines especulativos y limitan la reventa.

Por otro lado, los extranjeros pueden participar en estas convocatorias siempre que cumplan los requisitos establecidos, entre ellos, disponer de código fiscal italiano.

Qué ver en Santo Stefano di Sessanio

Pasear por Santo Stefano di Sessanio es adentrarse en un pequeño escenario medieval donde parece que el tiempo se ha parado. Buena parte de la historia y el aspecto actual de este pueblo italiano está ligada a la familia De’ Medici, que mantuvo el control de la localidad entre 1579 y 1743. Durante ese periodo, el municipio vivió una etapa de prosperidad económica gracias a la producción y comercialización de lana carfagna, un tejido que se elabora en esta zona y que se distribuyó por varios puntos de Europa.

El recorrido por su casco histórico comienza en la Porta Medicea, antigua entrada al pueblo que todavía conserva el escudo de la célebre familia. Desde este punto, las calles conducen hasta uno de los grandes símbolos de este lugar: la Torre Medicea. Esta construcción circular tiene unos 20 metros de altura, fue levantada en el siglo XIV y desempeñó funciones de vigilancia. Cerca se encuentra la Piazza Medicea, otro de los rincones más representativos, donde está el Palazzo della Logge.