Cinco lugares en los que recordar a Monet en Normandía

Desde sus jardines con nenúfares, hasta los acantilados o las calles de sus ciudades, son muchos los puntos de Normandía los que inspiraron a Claude Monet y que este año se visten de fiesta para celebrar el centenario de su muerte. Exposiciones y otras muchas actividades para recordar al artista que convirtió la luz en protagonista de sus pinturas y cuyos paisajes siguen inspirando a todo el que los visita.

Giverny

Aquí no solo vivió Monet durante más de 40 años, aquí diseñó su propio paisaje y lo convirtió en una obra de arte que todavía hoy levanta pasiones. El estanque de los nenúfares, el puente japonés, las glicinias y los macizos de flores fueron concebidos como un escenario pictórico y sus cotizadas obras dan fe de ello. Las series de Nymphéas nacieron en este jardín, donde la luz cambia a cada hora y el agua refleja el cielo como si fuera otro lienzo. La visita a su casa permite entender hasta qué punto controlaba cada detalle, desde la disposición del jardín hasta los colores de las habitaciones.

Étretat

Los acantilados de tiza blanca frente al Canal de la Mancha fueron una obsesión. Monet pintó el mismo arco natural en distintos momentos del día, interesado no tanto en la roca como en la atmósfera que la envolvía. El viento, la bruma y la luz cambiante explican por qué el impresionismo nació mirando al mar.

Ruan

Entre 1892 y 1894, Monet pintó más de treinta versiones de la fachada de la catedral de Ruan. Un trabajo que requiere mucho más tiempo que las más de treinta fotos que harás cuando tengas delante a este impresionante templo considerado una obra maestra del gótico francés. A Monet, además de fascinarle la belleza de la catedral, también le interesaba cómo la luz conseguía transformarla por completo y por eso, también aquí, volvió a pintarla a diferentes horas del día. Pasear hoy por la plaza permite imaginar al pintor instalando su caballete frente a la fachada gótica.

Honfleur

Este pequeño puerto fue punto de encuentro de artistas que apostaban por pintar al aire libre. Sus casas estrechas reflejadas en el agua y el ambiente marinero marcaron la formación de Monet y otros impresionistas. Aquí empezó a tomar forma esa manera de captar el instante que hoy sigue levantando pasiones.

Le Havre

En 1872, Monet pintó Impression, soleil levant desde el puerto de Le Havre. El cuadro dio nombre al movimiento impresionista cuando un crítico lo utilizó de forma despectiva. Hoy el puerto ha cambiado, pero sigue siendo el lugar simbólico donde nació una revolución artística. Y sus amaneceres son igual de bellos que hace 150 años.