El pequeño pueblo de Cantabria con aires celtas que muy pocos conocen: tiene uno de los castros más increíbles de la zona
La comunidad autónoma de Cantabria está repleta de pequeños pueblos llenos de encanto que son perfectos para una escapada rural de fin de semana al norte de España. A pesar de que los más conocidos estén en la costa, a orillas del Cantábrico, en el interior de la región también se pueden encontrar preciosas localidades en las que reina la paz y donde los turistas se toparán con grandes tesoros, y un claro ejemplo de ello es la villa de Abiada, situada al sur del territorio cántabro y casi colindando con Castilla y León.
Este pueblo perteneciente al municipio de Hermandad de Campoo de Suso se enclava en la parte septentrional de la comarca de Campoo-Los Valles, y aunque solo tenga unos 80 habitantes censados, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la realidad es que uno de los mejores destinos que se pueden visitar en Cantabria si lo que se busca es la tranquilidad. Además, en él es posible descubrir tanto maravillas arquitectónicas como tesoros naturales, por lo que sin duda..