Las minas con 400 años de antigüedad que se pueden visitar y son Patrimonio de la Humanidad
La isla de Sado, la sexta más grande de Japón, es un paraíso natural escondido y dominado por dos cordilleras montañosas a ambos lados que se extienden de norte a sur. Con 855 kilómetros cuadrados de extensión y una forma de «Z», está ubicada a 45 kilómetros frente a las costas de la ciudad de Niigata y tanto su orografía montañosa, como sus llanuras y las formaciones rocosas del litoral lo convierten en una especie de «Japón en miniatura» con paisajes y rincones de gran belleza natural.
Por otro lado, la isla de Sado es sinónimo de dos de los metales más preciados: el oro y la plata. Aquí, la extracción de ambos metales a gran escala comenzó en 1601 y duró casi 400 años, llegándose a extraer un total de 78 toneladas de oro y más de 2.330 toneladas de plata, hasta que, en 1989, la minería se detuvo. Los vestigios de ese pasado todavía se conservan a día de hoy; de hecho, las minas de Sado acaban de ser incluidas en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El Sitio Histórico de ..