Así funcionan los billetes ZED, el sistema con el que se puede viajar en avión casi gratis

Aunque se pueden encontrar buenas ofertas, viajar en avión es generalmente algo caro, sobre todo si hablamos de vuelos de larga distancia. Eso sí, hay personas que tienen disponible un sistema con el cual pueden volar a costes muy bajos o incluso prácticamente gratis, pagando solo una parte del billete.

Se trata del sistema ZED (Zonal Employee Discount), aplicable a los trabajadores de las aerolíneas y, en algunos casos, a sus familiares y amigos. Con este tipo de billete se puede viajar a precios muy reducidos no solo en la compañía aérea propia, sino también en vuelos de otras compañías asociadas.

Precio según la distancia

El sistema ZED nace en 1994, cuando se estandarizaron los acuerdos de viaje entre las aerolíneas, ya que hasta entonces cada empresa aplicaba condiciones diferentes. Así, se estableció un sistemas de precios basado en zonas, de modo que la tarifa reducida que deben pagar los trabajadores se aplica según la distancia que se recorra con el avión.

Por lo tanto, el precio no depende de la tarifa que hayan pagado los pasajeros normales. Además, aunque en alguna ocasión, por ejemplo si es un vuelo corto, se puede viajar casi gratis, en general se deben pagar costes como los impuestos y las tasas aeroportuarias.

Coste bajo pero con incertidumbre

Se pueden beneficiar de este descuento los empleados de la aerolínea, aunque algunas permiten también extenderlo a sus familiares, amigos y a trabajadores que ya estén jubilados. Eso sí, hay que tener en cuenta que estos billetes no están garantizados, sino que están sujetos a disponibilidad. Para poder volar usando este sistema, debe haber un asiento libre en el avión. Si no es el caso, debemos esperar al siguiente vuelo donde sobre una plaza para nosotros.

Una gran cantidad de aerolíneas de todo el mundo mantienen un acuerdo con el que son compatibles los billetes ZED entre ellas, lo que puede suponer un gran ahorro para los viajeros que tengan la posibilidad de usarlos. Sin embargo, no hay que ignorar la incertidumbre de no saber si se va a volar hasta el último momento.