¿Quieres viajar a Costa Rica sin dejarte los ahorros y cuidar tortugas? Tienes una oportunidad única

Viajar a los lugares más exóticos del planeta desde España suele ser solo una opción para los más privilegiados y acaudalados, ya que los billetes de avión y los alojamientos en estos destinos tan lejanos suelen ser bastante caros; eso sí, en los últimos años han proliferado las oportunidades que permiten a prácticamente todo el mundo poder visitar estos países tan apasionantes sin la necesidad de dejarse todos los ahorros de la cuenta.

Los programas de voluntariado alrededor del mundo brindan la opción a cualquier persona de poder viajar a la otra punta del mundo sin gastarse una fortuna a cambio de realizar algún trabajo de diversa índole; uno de los más llamativos es el que permite ir a Costa Rica no solo a ver las joyas que se ocultan en el país tico, sino también a cuidar de unos habitantes muy curiosos: las tortugas.

Así puedes viajar como voluntario a Costa Rica

El programa Sea Turtle Love lleva años cuidando de las tortugas en la región de Limón, una de las más impresionantes de Costa Rica, con el objetivo de proteger estas especies marinas que habitan en el Parque Nacional Tortuguero. Ahora, el voluntario busca personas que quieran participar en dicha aventura durante la temporada de anidamiento en la kilométrica playa Tres, ubicada en Barra de Parismina.

El voluntariado tiene una duración mínima de tres noches y se puede realizar entre los meses de febrero y noviembre, que es cuando las tortugas acuden a la playa para anidar. Dependiendo de la duración de la estancia, el precio del alojamiento es uno u otro por noche, pero nunca supera 90 dólares por noche (77 euros). El programa incluye alojamiento (privado o compartido), comida y asistencia, pero el voluntario tendrá que pagar el transporte, el seguro de viaje o la documentación necesaria.

Las jornadas de voluntariado son de siete horas al día durante cinco o seis días a la semana, y se realizarán tareas de todo tipo, desde recoger datos hasta comprobar el estado de los nidos. Quienes se quieran apuntar al programa no necesitan tener experiencia previa, pero sí que deben tener más de 18 años, estar en buena forma física y tener predisposición para trabajar al aire libre independientemente del clima.