El peculiar alojamiento en una finca de Carlos III de Inglaterra en el que puedes dormir en una torre de agua del siglo XIX
A lo largo y ancho de toda España hay alojamientos bastante poco convencionales que no pueden estar más alejados de los hoteles o los apartamentos vacacionales tradicionales, lo que permite a sus huéspedes tener una estancia que recordarán para siempre. Fuera de nuestras fronteras también hay infinidad de ejemplos de este tipo de viviendas de alquiler de corta duración que son tremendamente especiales, y una de las más curiosas está en Inglaterra.
A unas dos horas y media de la ciudad de Londres y del Palacio de Buckingham, en el condado de Norfolk, se encuentra Sandringham Estate, el retiro de campo predilecto del rey Carlos III de Inglaterra, y lo que no muchos saben es que es posible alojarse en esta majestuosa finca, aunque no en el palacio principal, sino en un lugar mucho más singular: en una increíble torre de agua con 150 años de historia.
Así es dormir en un depósito de agua de la realeza británica
Sandringham Estate es una descomunal finca de más de 8.000 hectáreas ubicada en la localidad homónima, en plena costa de Norfolk, y que es propiedad de la familia real británica desde el año 1862, cuando fue comprada por la reina Victoria por petición de su hijo, el futuro rey Eduardo VII. Solo 15 años después de que pasara a manos monárquicas, se erigió una impresionante torre de agua siguiendo los cánones del estilo bizantino, lo que dio lugar a una estampa espectacular.
Renovado por el ingeniero James Mansergh, este imponente depósito era capaz de almacenar más de 120.000 litros de agua en su tanque de hierro, y ahora ha encontrado una segunda vida como alojamiento apasionante que mantiene la esencia más pura del estilo inglés más clásico, con varias estancias en las que es posible contemplar no solo todas las tierras reales que se extienden más allá de la vista, sino también sentirse como un rey.
En el primer piso se encuentran tanto la cocina como el comedor, así como el baño, mientras que en la primera planta se ubica el dormitorio. En el segundo piso es donde está el salón, que cuenta hasta con una maravillosa chimenea, pero la joya de la corona está aún más arriba: tiene una asombrosa terraza panorámica desde la que se tienen unas vistas que se quedan grabadas para siempre en la retina.
Al contrario de lo que pueda parecer, este alojamiento rebautizado como ‘The Water Tower’, que está destinado para parejas y al que se pueden llevar mascotas, es apto para casi cualquier bolsillo, ya que pernoctar una noche en él cuesta aproximadamente unos 175 euros, aunque, como es lógico, depende del número de personas que se vaya a hospedar y de la época del año en que se reserve.