La isla más salvaje del Caribe y uno de los últimos paraísos del planeta

Vivimos una era en la que las redes lo inundan todo con imágenes que nos muestran con todo lujo de detalles la mayoría de los rincones del mundo. Y aunque pueda parecer que nos quedan pocos sitios por descubrir, hemos encontrado un destino secreto que se mantiene al margen de la vorágine turística. Se trata de Dominica, una isla que aunque durante un periodo de la historia formó parte de España sigue siendo una gran desconocida. Situada entre Guadalupe y la Martinica, en pleno corazón de las Antillas Menores, este paraíso montañoso cuenta con una belleza natural virgen que te animamos a disfrutar a través de un sinfín de actividades.

La mejor época para viajar a Dominica

Selva tropical, impresionantes barrancos y senderos entre volcanes activos es la mejor presentación del último paraíso secreto que se mantiene intacto en el Caribe. Lejos del bullicio y repleta de especies raras, Dominica nada tiene que ver con otros destinos turísticos de la zona. El mejor momento del año para visitarla es entre los meses de diciembre y abril, cuando las temperaturas son más agradables evitando sobre todo la época de lluvias y huracanes.

Roseau, una capital tranquila

Situada a orillas del mar Caribe y atravesada por un río del mismo nombre, Roseau es la capital de este pequeño paraíso natural. Levantada en el lugar que ocupaba una antigua aldea indígena, es la ciudad más grande y antigua de la isla. Entre los lugares más destacados están la iglesia anglicana de Saint George, los Jardines Botánicos y los pintorescos mercados de artesanía local que salpican sus calles y plazas. Pero lo más interesante lo encontrarás en sus aguas y en sus exuberantes playas de arena volcánica que con sus increíbles fondos marinos son ideales para la práctica del submarinismo.

El Parque Nacional Morne Trois Pitons

A solo 13 kilómetros de Roseau y en pleno corazón de la isla se encuentra este exuberante vergel, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La zona alberga varios volcanes, el principal (el Morne Trois Pitons) con sus más de mil trescientos metros de altura permite desde sus laderas disfrutar de unas increíbles vistas de la selva tropical.

Esta misma ruta de senderismo conduce hasta las Cataratas Trafalgar, dos cascadas gemelas conocidas como Padre (38 metros) y Madre (23 metros), que son un lugar único de piscinas naturales y aguas termales para un refrescante baño, y donde también encontrarás magníficos miradores.

El Lago Hirviente

Muy cerca también de Roseau está el segundo lago hirviente más grande del mundo. Con una temperatura del agua de 82 °C., para llegar arriba hay que abordar sus infinitos escalones que alcanzan una altura de 1000 metros a lo largo de 13 kilómetros. Para realizar esta ruta de senderismo, que es una de las más icónicas de la isla, hay que emplear unas 7 horas, un esfuerzo que realmente merece la pena.

Nadar en champán

Y si crees que ya lo has visto todo, todavía te queda disfrutar de la agradable sensación de sumergirte en Arrecife Champagne. Un lugar muy popular para amantes del buceo y el snorkel, donde podrás nadar entre las burbujas que suben desde el fondo del agua, rodeado de maravillosos corales y peces de colores.

La mayor reserva de cachalotes del mundo

A pesar de su pequeño tamaño, las sorpresas en Dominica parecen no tener fin. En sus cristalinas aguas se pueden también avistar delfines, ballenas jorbadas y cachalotes durante todo el año. Si quieres vivir la experiencia de nadar entre estos gigantes marinos que están en peligro de extinción, te recomendamos contratar una de las excursiones que parten desde Roseau hacia la costa oeste, donde se encuentra un santuario dedicado a los cachalotes.

Scotts Head, un pintoresco pueblito de pescadores

Te recomendamos que incluyas en tu ruta este pueblo de casas de colores que está en el sur y que cuenta con una preciosa bahía en la que se separan las aguas turquesas del mar Caribe de las del Atlántico. Además de disfrutar de su hermosa playa, encontrarás varios restaurantes de comida caribeña donde descubrir la gastronomía de la zona, con platos típicos como la sopa de Calalloo o el pollo calipso, especiado y con arroz.

Como llegar a Dominica

No hay vuelos directos desde España, por lo que la mejor alternativa es tomar un ferry o avión pequeño desde destinos caribeños cercanos como Fort-de-France (capital de Martinica) o Pointe-à-Pitre en Guadalupe.