Tras los pasos de Agatha Christie por el suroeste de Inglaterra
Da igual los años que pasen, porque Agatha Christie siempre vuelve. La autora más leída de la historia después de Shakespeare y la Biblia regresa ahora a la actualidad con Agatha Christie’s Seven Dials, la miniserie de Netflix que vuelve a recordarnos su talento para atraparnos en una trama, sembrar sospechosos y mantener el misterio hasta el final.
Pero, más allá del crimen, la serie deja también otra pista difícil de ignorar: la de un suroeste de Inglaterra y es que uno de sus grandes atractivos es la cuidada selección de localizaciones. Aunque parte de la acción se sitúa en un Londres ficticio, el rodaje evitó la capital y apostó por enclaves históricos de Reino Unido que, nada más verlos, tienes la necesidad de visitarlos.
Bath, la parada más elegante
Entre tanta intriga y tanto sospechoso, Bath pone la nota más refinada del recorrido. La serie utiliza rincones tan reconocibles como Great Pulteney Street y Abbey Green, que regresaron a los años 20 durante el rodaje. Su arquitectura georgiana, sus calles cuidadas y ese aire tan británico la convierten en una parada obligatoria junto a sus otras joyas (que tanto hemos visto en otros éxitos de la cadena recientes).
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad de Jane Austen cuenta con varios imprescindibles como las termas romanas, su abadía gótica y, ahora que empieza el buen tiempo, sus agradables jardines (donde casi parece igual de posible investigar un crimen que asistir al comienzo de una historia de amor).
Bristol, la sorpresa
El itinerario cambia de tono en Bristol, una ciudad más urbana y menos previsible que aporta un contrapunto muy interesante. Frente a la perfección casi escenográfica de Bath, aquí aparece una Inglaterra con más aristas, más movimiento y un punto más misterioso. La producción pasó por zonas como Queen Square, St Nicholas Market o All Saints Lane, espacios históricos que en pantalla ayudan a construir ese Londres de los años veinte que enamora y en que vivo y en directo enganchan.
Mansiones con alma de novela
Y si hay algo que no podía faltar en una adaptación de Christie, eso son las grandes casas cargadas de secretos. Badminton House, en South Gloucestershire, da vida a una de las residencias principales de la serie y encarna a la perfección ese imaginario de fiestas aristocráticas, pasillos interminables en los que se palpa la intriga y conversaciones en las que cualquiera podría estar ocultando algo. A esa atmósfera se suma también Westonbirt House, utilizada en el rodaje junto a otros escenarios monumentales del entorno. Entre salones, escalinatas y jardines, estas localizaciones ayudan a construir esa Inglaterra señorial que asociamos de inmediato con la autora y sus crímenes más elegantes y lograrán que vuelvas con un álbum de fotos digno de enseñar.
Somerset y el encanto del tren de época
El cierre más evocador llega en Somerset, donde la West Somerset Railway devuelve a la ruta ese aire nostálgico tan ligado al universo Christie. La línea histórica, con paradas como Blue Anchor Station y escenas rodadas también en Minehead, añade una dosis de paisaje costero, vagones de época y el placer de convertir el trayecto en parte del viaje. Aquí no hace falta que ocurra ningún crimen para sentirse dentro de una novela.