El lugar de Menorca que ha enamorado a Joan Manuel Serrat: un pintoresco pueblo en el Mediterráneo
«Nací en el Mediterráneo» es una de las frases más icónicas de la historia de la música en España y casi un lema de vida para muchos en España, que tienen al mar como elemento central de su día a día. La canción de Joan Manuel Serrat tiene medio siglo de historia, y el primero en sentirse muy apegado al ‘Mare Nostrum’ es el propio cantautor de Barcelona, que ha encontrado en un pueblo de Menorca su refugio perfecto.
El artista ha veraneado desde hace 40 años en la localidad menorquina de Mahón, ubicada en la costa oriental de ‘La Isla de la Calma’ y uno de los grandes tesoros de las Islas Baleares. La capital administrativa de la isla es la segunda población con más vecinos de toda Menorca, aunque en los meses estivales son muchos más los que se acercan a esta joya a orillas del Mediterráneo para disfrutar de largos días soleados y del encantador ambiente que hay en sus calles.
Mahón, un pueblo escenario de disputas históricas
La ubicación privilegiada de Mahón, en la parte oriental de Menorca, ha hecho que durante siglos se disputasen su control entre España, Francia e Inglaterra, y es que su puerto, uno de los más importantes de Baleares y en torno al que se comenzó a construir la localidad, era de una enorme importancia. Desde él, y siempre ascendiendo en altura, se va erigiendo un entramado callejero repleto de secretos que maravilla tanto a Joan Manuel Serrat como a todos los turistas.
Uno de los puntos más emblemáticos de todo el municipio es sin duda la bonita Plaza de la Constitución, donde se encuentran dos de los edificios más simbólicos de la villa: su precioso Ayuntamiento y la Iglesia de Santa María, un templo neogótico que data del siglo XVIII. Eso sí, hay que tener en cuenta que lo ideal es deambular por el casco histórico de Mahón para poder toparse con otras joyas escondidas como sus casas señoriales o la Iglesia del Carmen, de estilo neoclásico.
Tras maravillarse con las coloridas casas que se erigen en torno al puerto de Mahón y después de darse un chapuzón en alguna de las bucólicas calas que hay cerca de la localidad, como la de Fonts en Es Castell, siempre se puede hacer una excursión a la Isla del Rey, a la que llegó Alfonso III de Aragón y que cuenta con un centro de arte y los restos de una basílica paleocristiana, o a la fortaleza La Mola (también conocida como Fortaleza de Isabel II), levantada en el siglo XIX.
Desde luego, se trata de uno de los pueblos más especiales de Menorca, por lo que no es de extrañar que el mismísmo Joan Manuel Serrat haya pasado los veranos en él desde hace 40 años, en su casa junto al mar y desde la que puede disfrutar de los inabarcables encantos de este municipio tan fascinante de Menorca.