El increíble edificio del siglo XV en Valencia que está declarado Patrimonio de la Humanidad y es una joya gótica
España cuenta con 50 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el quinto país con más tesoros en la lista, por detrás de Italia, China, Alemania y Francia. De ese medio centenar, tres se encuentran en la ciudad de Valencia, pero solo uno es de índole arquitectónica: se trata de la Lonja de la Seda, un magnífico edificio de la Edad Media que es uno de los símbolos de la capital de la Comunidad Valenciana.
Esta asombrosa joya entró a formar parte de la lista hace justo tres décadas, en 1996, y tal y como la definen en el portal turístico de la comunidad autónoma, aúna «historia, cultura y patrimonio», por lo que debe estar incluida sí o sí en el itinerario por la urbe valenciana. Además, es uno de los lugares de interés más bonitas que se pueden ver en la ciudad, por lo que es habitual que los visitantes se queden encandilados una vez se adentran en ella.
La Lonja de la Seda: una joya en el corazón de Valencia
La Lonja de la Seda fue construida a finales del siglo XV en pleno casco histórico de la ciudad de Valencia como sede de operaciones mercantiles, sobre todo del material que la da nombre y siguiendo el modelo de su homónima en Palma de Mallorca. Es uno de los ejemplos más majestuosos de estilo gótico civil valenciano y su belleza no se ha visto reducida ni un ápice a pesar de que han pasado ya 550 años desde su inauguración.
Su imponente fachada rectangular y labrada ya llama la atención de quienes se acercan a ella, sobre todo por sus preciosos medallones y escudos y por sus almenas, lo que da al edificio un aspecto de fortaleza que refleja una de las épocas de mayor esplendor de la ciudad. Si el exterior del complejo ya maravilla a los curiosos, una vez se cruzan sus enormes puertas se comprende mejor el incalculable valor histórico y arquitectónico que tiene este tesoro valenciano.
La magnífica Lonja de la Seda se compone de tres cuerpos, destacando la Sala de Contratación y sus columnas de forma helicoidal, las cuales soportan las bóvedas. Por su parte, en el Torreón Central se ubican tanto la cárcel de los mercaderes, en la que se encerraban a los comerciantes que no podían pagar sus deudas, y la capilla, mientras que en el Consulado del Mar, que es un poco posterio (siglo XVI) es posible ver algunos elementos renacentistas.
Todas estas zonas del complejo está «unificadas» por el Patio de los Naranjos, un precioso espacio al aire libre que parece sacado de una película y que añade todavía más encanto al edificio. Además, se pueden conocer todos sus rincones sin necesidad de gastarse mucho dinero, ya que las entradas cuestan dos euros y su horario de apertura es de lunes a sábado de 10:00 a 19:00 y los domingos de 10:00 a 14:00.