El Parador de inspiración mudéjar con las vistas más impresionantes de Toledo

La ciudad de Toledo rebosa historia por los cuatro costados. Esta majestuosa urbe, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, nos invita a descubrirla con calma, paseando por sus estrechas calles empedradas y sorprendiéndonos con sus edificios y monumentos.

Una buena opción de alojamiento en la capital castellanomanchega es el Parador de Toledo, que nos brinda unas increíbles vistas panorámicas de la Ciudad de las Tres Culturas. Su diseño se inspira en la arquitectura mudéjar, al mismo tiempo que ofrece todas las comodidades de un hotel de 4 estrellas.

Arquitectura toledana del siglo XVI

El Parador de Toledo se inauguró en 1968 como el establecimiento número 76 de la red nacional de alojamientos. Este se ubica en el cerro del Emperador, y desde sus terrazas y balcones nos regala una panorámica única de la ciudad, de su casco histórico con la Catedral y el Alcázar marcando el horizonte.

La arquitectura del edificio no desentona con los alrededores, y es que sigue los cánones de la arquitectura toledana del siglo XVI, con una clara inspiración mudéjar. Así, el exterior presenta muros de piedra y largas balconadas de madera, mientras que el interior nos espera con amplias instalaciones con vigas, escaleras y suelos de madera, todo ello envuelto en un ambiente cálido y acogedor.

Así es el Parador de Toledo

Este hotel de 4 estrellas se fue ampliando a lo largo de los años, contando ahora con 78 cómodas habitaciones. Entre sus instalaciones destacan sus salones decorados y su piscina exterior, donde relajarnos mirando la silueta de la ciudad. Además, encontraremos una interesante colección de pintura del artista abstracto José Caballero.

Asimismo, no podemos perdernos la cocina regional manchega de su restaurante. «Heredera de las tres culturas que poblaron la ciudad imperial, la propuesta culinaria del Parador te ofrece las singulares recetas de la consistente y sabrosa gastronomía toledana que, en línea con toda la cocina castellanomanchega, bebe de la cultura cazadora y pastoril», explican desde la web de Paradores.

Así, podremos disfrutar de riquísimas elaboraciones como como la perdiz estofada a la toledana, los patés de caza, las migas del pastor, el atascaburras, el lomo de ciervo marinado, el bacalao confitado, el cordero asado y el pisto manchego.