El país africano que no tienes en el radar pero ha sido elegido como «mejor destino internacional»

El continente africano cada vez se abre más al turismo. Más allá de destinos clásicos como Marruecos, Egipto o Kenia, otros países hasta ahora poco visitados se están convirtiendo en tendencia entre los viajeros. Esto es precisamente lo que demuestran los resultados de los IV Premios de los Lectores de ‘Viajes National Geographic’.

En la categoría ‘Mejor Destino Internacional‘, se ha alzado con el primer puesto nada más y nada menos que Angola, un país que en un primer momento no tendríamos en nuestro radar, pero que ofrece experiencias auténticas y una variedad de paisajes única, todo ello sin la masificación de otros destinos más turísticos.

Luanda como primera toma de contacto

Angola avanza firmemente hacia su apertura internacional, y es que el país ha implementado medidas para facilitar la llegada de turistas, como la exención de visado para ciudadanos de más de 90 países, entre ellos España. Se suma la reciente inauguración del Aeropuerto Internacional Dr. António Agostinho Neto, en Luanda, la capital.

En esta ciudad, ubicada al noroeste del país, es donde podemos iniciar un recorrido por la nación. Aquí nos sumergiremos de lleno en la cultura angoleña, descubriendo su curiosa arquitectura que combina los edificios coloniales con rascacielos modernos. Algunos de sus imprescindibles son la avenida la Marginal, el barrio de la Baixa o la Ilha do Cabo con sus playas de arena blanca.

Paisajes únicos, variados y salvajes

Los amantes de la naturaleza encontrarán un auténtico paraíso en Angola. Uno de los lugares más fascinantes del país son las cataratas de Kalandula, que sorprenden con sus más de 100 metros de altura. Las podremos contemplar en todo su esplendor desde varios miradores, así como desde su base, dejándonos envolver por su inmensidad y el rugir salvaje de sus aguas.

Por otro lado, el Parque Nacional de Iona no solo es una joya nacional, sino que es uno de los últimos grandes espacios vírgenes de África. Sus paisajes cambiantes van desde las sabanas áridas, hasta las montañas escarpadas, pasando por la espectacularidad del desierto del Namib bañado por el océano Atlántico. Además, es el hogar de especies como el oryx o el chacal.

Frente a él, emerge del mar la Ilha Baía dos Tigres, una fascinante isla que alberga los restos de São Martinho dos Tigres, una antigua ciudad portuguesa abandonada en los años 60. Así, los edificios en ruinas se mimetizan con la arena, creando una postal de lo más curiosa a la que se suman leones marinos y colonias de aves.