España, escenario de tus series y películas favoritas y destino del turismo cinematográfico

Viajar de Poniente a Naboo es posible, y sin necesidad de volar con los dragones de Daenerys Targaryen ni de gastar combustible en el Halcón Milenario. Ambos destinos están a un paseo que no llega al kilómetro de distancia y basta con visitar Sevilla para comprobarlo.

La emblemática Plaza de España se convirtió en los jardines del palacio de Theed, hogar de la reina Padmé Amidala en Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones (2002). Por su parte, el Real Alcázar sevillano fue el lugar elegido para recrear el reino de Dorne, de la Casa Martell, en la serie Juego de tronos.

España, ‘mon amour’

El clima y la variedad paisajística de España la convierten en un destino clave para los rodajes de producciones nacionales e internacionales. El creciente interés del público por visitar estas localizaciones donde se han filmado películas y series abre una nueva oportunidad a través de este turismo cinematográfico o de pantalla.

Cuatro de cada diez viajeros extranjeros han descubierto algún lugar de España gracias a una producción audiovisual, según el Observatorio del Turismo de Pantalla. Por eso, FITUR cuenta con una sección dedicada a este ámbito: FITUR Screen (pabellón 10), organizada con Spain Film Commission.

Érase una vez en Almería

El desierto de Tabernas fue el escenario que enamoró a Sergio Leone para rodar sus spaguetti westerns protagonizados por Clint Eastwood, como El bueno, el feo y el malo (1966). En la época dorada del género, Almería se convirtió en el lejano Oeste, pero también en Oriente Medio para Lawrence de Arabia (1962), de David Lean.

Al ser el único desierto de Europa, es uno de los reclamos cinematográficos más importantes de España. Steven Spielberg, influenciado por Lean, rodó aquí gran parte de Indiana Jones y la última cruzada (1989), incluyendo una de las tomas más icónicas de Harrison Ford en la playa de Mónsul. También, Arnold Schwarzenegger se despidió de la saga Terminator en la Isleta del Moro, localización del final de Terminator: Destino oscuro (2019).

Soria, Albacete, Barcelona

Pero a David Lean no solo le cautivó el paisaje árido almeriense, también la gélida Soria, que transformó en la Rusia zarista de Doctor Zhivago (1965). Volviendo al universo Star Wars, Fuerteventura fue la tierra natal de Han Solo en su spin-off, Han Solo: Una historia de Star Wars (2018). Otra isla canaria, Tenerife, sirvió de escenario en Fast & Furious 6 (2013) y Jason Bourne (2016).

Se dice que el Alcázar de Segovia inspiró a Walt Disney para el castillo de su primera princesa, Blancanieves. Del mismo modo, la arquitectura vanguardista de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia sirvió de diseño para sociedades futuras como las de Tomorrowland: El mundo del mañana (2015) o la serie Westworld.

Y si hablamos de grandes ciudades, Woody Allen cambió su querido Nueva York por la Barcelona de Vicky, Cristina, Barcelona (2008), película por la que Penélope Cruz ganó el Oscar a mejor actriz de reparto.

Y es que Nueva York es para Woody Allen lo que Madrid es para Pedro Almodóvar. La capital es una chica Almodóvar más, ya que el director manchego ha rodado aquí gran parte de su filmografía, convirtiendo algunos de sus rincones en lugares de culto y dando lugar a rutas temáticas.

Hablando de rutas cinematográficas, una muy famosa es la de Amanece, que no es poco (1989), que recorre los tres pueblos de la Sierra del Segura (Albacete) donde se rodó la película de José Luis Cuerda: Aýna, Liétor y Molinicos. También, la de Ocho apellidos vascos (2014), que transcurre por Zumaia, Getaria, Zarautz (Guipúzcoa) y Leitza (Navarra), con cuyas localizaciones crearon el pueblo ficticio de Argoitia, donde sucede la película más taquillera del cine español.

España y Poniente

El reino de Poniente merece mención aparte. España ha sido escenario recurrente de las series del universo escrito por George R. R Martin. Además del Real Alcázar, Sevilla acogió la Fosa de Daznak en Meereen (plaza de toros de Osuna) y las ruinas de Pozo Dragón (anfiteatro de Itálica).

Otros lugares donde transcurren escenas inolvidables de Juego de tronos son San Juan de Gaztelugatxe (País Vasco), transformado en la fortaleza de Rocadragón; y la catedral de Santa María de Girona, donde Cersei Lannister dio su paseo de la vergüenza.

En Extremadura, el castillo de Trujillo fue las murallas de Roca Casterly, y en La casa del dragón, el casco histórico de Cáceres se convirtió en Desembarco del Rey.