El país que celebra la Navidad más larga del mundo: tradición, luces y ambiente desde septiembre
Una frase muy común cuando se acerca la Navidad en España es que «cada año empieza antes», en referencia a que los productos navideños cada vez se sacan más pronto a la venta en los supermercados y a que las luces que decoran las calles de ciudades como Vigo se encienden ya en noviembre. Eso sí, no se puede comparar con la prontitud de Filipinas, y es que en el país a miles de kilómetros de la Península Ibérica, las celebraciones navideñas se inician ya en el mes de septiembre.
Esta nación del Sudeste Asiático, situada a más de 11.000 kilómetros de España y con pasado colonial, comienza la Navidad muchas semanas antes de Nochebuena, y es que los cuatro últimos meses del año (‘ber months’ por su terminación en inglés) son de vital significado para los filipinos, ya que se celebra la importancia de la familia a la par que se rinde culto a las figuras religiosas católicas; esa extensa duración hace que Filipinas albergue la ‘Navidad más larga del mundo’.
Así es la Navidad en Filipinas
Desde el día 16 de septiembre, las calles de las grandes ciudades filipinas, como Manila o Quezon City, ya se decoran con preciosas luces de Navidad y ornamentaciones, dando el pistoletazo de salida a cuatro meses de celebraciones. A partir de esa fecha, 100 días antes del 25 de diciembre, las emisoras, las instituciones y los establecimientos comienzan una cuenta atrás repletas de villancicos y actividades que se prolongan más allá del Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y del 8 de diciembre (Día de la Inmaculada Concepción).
La Navidad en Filipinas combina las tradiciones cristianas con sus propias fiestas, como el ‘Simbang Gabi’, que arranca el 16 de diciembre y finaliza el 24 de diciembre (finaliza con la Misa del Gallo en Nochebuena) y que consta de nueve misas al amanecer de gran importancia religiosa para los creyentes en el país. Además de banquetes familiares, en los que la gastronomía típica filipina se combina con la española, también se celebran eventos como el ‘Ligligan Parul’, un festival de faroles en la urbe de San Fernando que se lleva a cabo el sábado antes de Nochebuena.
Tras Nochebuena y Navidad, las festividades no se detienen en Filipinas, y es que el último domingo de diciembre se celebra el ‘Banquete de la Sagrada Familia’; de hecho, se prolonga bien entrado el Año Nuevo, y es que además de celebrar el Día de los Reyes Magos el 6 de enero (aunque de una manera algo diferente), el 9 de enero se llevan a cabo varios desfiles para conmemorar el Banquete del Nazareno Negro.
Todo finaliza el tercer domingo del mes de enero con el ‘Sinulog’, un festín dedicado a la figura del Niño Jesús en la provincia de Cebu en el que las decoraciones navideñas son cosa del pasado. Tras cuatro meses de celebraciones, se pone fin a la Navidad más larga de todo el planeta y que hace de Filipinas un destino único para visitar a finales de año.