No tienen ni luz ni agua, pero alojarse en estas chozas cuesta más que un hotel de 5 estrellas
Mar o montaña, urbano o rural, sencillo o detallista… Y, sobre todo, barato o caro. Tradicionalmente, los destinos y alojamientos vacacionales se han diferenciado según parámetros prácticamente antónimos entre sí. Sin embargo, la línea que los separa es cada vez más difusa, haciendo que las características de unos y otros se combinen con mucha frecuencia.
Un ejemplo claro es el de los clásicos campings que en general suelen ser naturales y económicos, pero incómodos y con escasos servicios. Frente a estos, tenemos al hotel tradicional, con más atenciones y comodidades, pero un precio elevado y sin la ‘inmersión’ natural que muchos buscan.
Así, en los últimos años ha surgido el llamado ‘glamping’ -concepto que proviene de la unión de glamour y camping-, una alternativa que cuenta cada vez con más adeptos. Sea en cabañas, burbujas u otras variantes, estos alojamientos ofrecen las comodidades de un hotel de calidad junto a la experiencia de un camping. Eso sí, para disfrutar de un '..