El pueblo de la Alsacia con calles empedradas y viñedos donde cada rincón es pura fantasía
Cada año millones de turistas visitan la Alsacia, entre ellos muchos viajeros de España. Con una singular mezcla de cultura francesa, alemana y suiza, en esta región se respira una atmósfera muy particular y un cambio de aires total respecto al resto de país. Y aunque la época estrella para visitar la Alsacia es de noviembre a enero (con las luces, los mercadillos y las decoraciones navideñas), la ventaja de viajar fuera de estas fechas es poder disfrutar de un ambiente más tranquilo y con precios más económicos. Si estás planeando una ruta por esta región, no te pierdas Ribeauvillé, un pueblo con preciosas calles medievales y casas de colores brillantes, que rivaliza en belleza con las famosas localidades de Colmar, Eguisheim y Riquewihr.
Ribeauvillé, donde la magia acampa a sus anchas
El mejor consejo para visitar Ribeauvillé es descubrir este encantador pueblo sin rumbo y alzando la vista para no perderse ningún detalle de la belleza de las fachadas alsacianas. Comenzamos recorriendo el casco histórico por la Grand rue, la calle principal, y donde se encuentran los edificios de entramado de madera más bellos e interesantes de la localidad y también la pequeña capilla de Santa Catalina (siglo XIV), hoy convertida en sala de exposiciones. La zona se encuentra rodeada parcialmente por una muralla. También te recomendamos no saltarte las pequeñas calles perpendiculares porque tienen mucho encanto.
La Plaza principal alberga el Ayuntamiento (siglo XVIII), rodeado de edificios renacentistas y la Fuente del Ciervo (de 1536). Pero sobre todo hay una torre que destaca: la des Bouchers o Torre de los Carniceros.
El atractivo turístico de las casas tradicionales alsacianas
Las pintorescas viviendas de entramado de madera forman parte del legado histórico de la localidad y estamos seguros que durante el recorrido no pararás de hacerles fotos. Una de las más destacadas es la Pfifferhus o casa de los juglares, en pie desde 1663, está ubicada en el número 11 de la Grand Rue. En su fachada ricamente decorada podrás ver una estatua que representa a la Virgen María y al Arcángel Gabriel. Otra de las más originales es el albergue Éléphant, que está en el n°1 de la Place de la Première Armée. Es de 1522 y hoy alberga un restaurante. La podrás reconocer por la imagen de este animal en su fachada.
Ruta de senderismo a los tres castillos
Tras deambular por el pueblo, otro fantástico plan es salir de las murallas de esta antigua ciudad fortificada para disfutar del encanto de la campiña alsaciana recorriendo los viñedos de alrededor. Esta pequeña ruta conduce hasta los tres castillos de la localidad: el Château du Girsberg, el Château du Haut-Ribeaupierre y el Château de Saint-Ulrich. Se encuentran en lo alto y están declarados Monumentos Históricos. La recompensa a este pequeño esfuerzo son las estupendas vistas con un panorama típicamente alsaciano.
El festival más antiguo de la Alsacia
Otro de los atractivos de Ribeauvillé es el popular Pfifferdaj, un festival alsaciano que se celebra la primera semana de septiembre y es el más antiguo de la región. Se remonta nada menos que a 1481. Durante un fin de semana la localidad se viste de fiesta para rendir homenaje al gremio de juglares que en la época medieval se reunía para elegir al rey.