Un paseo por San Petersburgo, tras las huellas de la Revolución bolchevique
Ignacio Ortega/EFE
El Palacio de Invierno es parada obligatoria: fue hogar de la familia imperial y ahora sede del museo del Hermitage.El edificio del Instituto Smolni, hoy Ayuntamiento de la ciudad, fue la sede del primer Gobierno soviético.
“¡Viva la revolución socialista!“, proclamó Lenin a su llegada en abril de 1917 a la Estación de Finlandia, donde arengó a los Soviet a tomar el poder. Dicen las malas lenguas que los presentes apenas entendieron una palabra de lo que dijo Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin, pero esa frase causó auténtico furor y la arenga surtió efecto, ya que medio año después los bolcheviques se hicieron con el poder.
Lo ideal es recorrer San Petersburgo andando, aunque sus aceras y su irregular empedrado ponen a prueba hasta al más resistente de los caminantes. La estación podría ser perfectamente el punto de partida de un paseo tras las huellas de la Revolución, ya que frente a sus andenes aún se conserva el tren blindado al que se subió Lenin para pronunci..