Caroline Hendrie, periodista de viajes: «He viajado en 103 cruceros y estos son los ocho consejos que debes seguir»

Viajar en crucero es una forma muy aceptada de conocer países y al mismo tiempo relajarse. Hay personas que lo consideran la mejor forma de conocer mundo y una experta ofrece algunos consejos para maximizar la experiencia.

Carolina Hendrie es periodista de viajes del diario Daily Mail, y en un artículo, explica cuáles son las cosas que debemos de tener en cuenta antes de emprender nuestra aventura.

Elige tu tipo de viaje

En primer lugar, Hendrie recomienda elegir tu tipo favorito de viaje. «Si disfrutas de vacaciones en un resort en tierra, una buena opción sería un gran barco con muchas piscinas y entretenimiento», dice.

«Si te gustan las ciudades, busca itinerarios con muchos puertos para despertar en un lugar nuevo cada día. ¿Celebras un cumpleaños importante con amigos? Un minicrucero animado sin vuelos es una excelente manera de reunirlos», prosigue Hendrie.

Evita los camarotes de la parte delantera

«Para mí, el mejor camarote de un barco está cerca del centro, a mitad de la travesía. Es el lugar más estable cuando el tiempo refresca. Una vez tuve un camarote justo en la proa y era como estar en una montaña rusa, subiendo y bajando cada ola mientras cruzábamos el notoriamente turbulento Golfo de Vizcaya», dice Hendrie.

«En barcos grandes, donde los restaurantes están todos en la popa y el teatro en la proa, un camarote equidistante de ambos ascensores es más práctico cuando necesito volver a buscar mis gafas», prosigue.

«En cuanto a un balcón, ¿merece la pena pagar más? Para mí, sí, para que entre aire fresco y ver ballenas en el horizonte», agrega Hendrie.

Reserva el spa con antelación

Acerca de atracciones a bordo como el spa, Hendrie dice: «Reserva en internet con antelación o acude directamente al spa al embarcar. También puede consultar las ofertas del programa diario los días de puerto, cuando hay más gente en tierra y el spa está tranquilo».

Di «no» al paquete de bebidas

«En la mayoría de los cruceros, a diferencia de la comida, las bebidas no están incluidas en el precio. Si lo deseas, puedes comprar un paquete adicional (60 euros), que ofrece bebidas casi ilimitadas a bordo«, explica Hendrie.

«Sin embargo, en mi caso, un paquete de bebidas nunca me resultaría muy rentable. Con un cóctel promedio que cuesta 10 euros, tendría que tomarme al menos seis cada noche, o seis copas de vino u ocho cervezas. Y no, no puedes comprar un paquete de bebidas y compartirlo con tu acompañante», dice Hendrie.

No obstante, «si para ti es importante disfrutar de bebidas sin restricciones, otra forma de evitar una factura elevada en el bar es elegir un crucero con todo incluido con líneas de lujo como Explora Journeys, Seabourn, Crystal Cruises y Silversea, o las más asequibles Marella Cruises», dice la periodista.

Vuelve a bordo a tiempo

«Recomiendo explorar la costa por su cuenta a pie, en taxi y transporte público, o con un guía local que encuentre en internet. Los tours que se ofrecen a bordo son caros y a menudo superficiales, pero al menos, si el autobús regresa tarde, el barco esperará», reflexiona la periodista.

Planifica como si tu equipaje nunca llegara

«Llevo en mi equipaje de mano dos mudas de ropa para el día, ropa interior, algo cómodo para la noche, sandalias, bañador y pashmina, en cada viaje. Incluso en un crucero sin vuelos, el equipaje puede tardar horas en llegar a tu camarote«, dice Hendrie.

La elección en el restaurante

«Mi mejor consejo para curiosear el menú en enormes comedores principales, cuyos chefs, tan ocupados, no pueden preparar todos los platos al momento, es optar por sopas y guisos«, dice Hendrie. En cuanto al pescado, mejor resérvalo para la barbacoa en cubierta.

Si no eres una persona social, busca otras vacaciones

«La oferta diaria es casi excesiva para quienes desean vivir nuevas experiencias. ¡Aprende a bailar la Macarena! ¡Escucha una conferencia sobre la Guerra Fría impartida por un exembajador en Moscú! ¡Únete a un coro! Y, si te gusta disfrazarte, las líneas de cruceros aún organizan noches de gala para que pueda lucir sus lentejuelas. ¡Genial!», reflexiona Hendrie.