Los cementerios más especiales del norte de España: una ruta por los camposantos más bonitos junto al Cantábrico

Por lo general, los cementerios suelen ser lugares sumamente tétricos que están envueltos en un aura algo espeluznante, especialmente cuando el sol desaparece y la noche se extiende, aunque hay algunos camposantos en España que, más que simples lugares de enterramiento, son lugares únicos que emanan una singular belleza y que incluso son casi de obligada visita si se está haciendo una escapada.

Uno de los puntos de la geografía española donde se pueden visitar más cementerios peculiares es el norte de la península ibérica, y es que desde Galicia hasta el País Vasco, pasando por Asturias y Cantabria, siguiendo las bravas aguas del Cantábrico, es posible encontrar camposantos que poco tienen que ver con los tópicos que suelen tener la mayoría en su cabeza, y recorrerlos puede ser una manera muy singular de conocer una parte de la cultura de las regiones septentrionales de España.

De Galicia al País Vasco a través de sus camposantos

El Portal Oficial de Turismo de España ha listado los cementerios más bonitos del norte español, lo que puede ser una opción ideal para hacer una ruta de varios días visitando estos lugares. El punto de partida es el de San Amaro, en la ciudad de A Coruña (junto al océano Atlántico), y que a lo largo de sus más de dos siglos de historia se ha convertido en el lugar de descanso eterno de más de 200 figuras relevantes en las tres zonas que lo conforman, la religiosa, la civil y la británica (comprada en 1867 por el cónsul de Reino Unido), las cuales están repletas de símbolos celtas. A una hora de él, en la ciudad de Lugo, se ubica el también increíble cementerio de San Froilán, con varios monumentos funerarios, entre ellos uno dedicado a los soldados caídos en la guerra de Cuba (1898).

En la vecina Asturias también es posible explorar un camposanto sumamente único como es el de La Carriona, en la ciudad de Avilés, que abrió sus puertas a finales del siglo XIX y que cuenta con sepulturas que, más que tumbas, son auténticas obras de arte debido a las estatuas que las coronan, muchas de ellas encargadas por indianos que están enterrados en él y que querían ser enterrados demostrando la fortuna que amasaron en América.

Algo similar ocurre en el cementerio de Ciriego, en la ciudad de Santander. Uno de los principales enclaves de esta índole en Cantabria mira directamente al mar y, durante sus casi 150 años, se ha convertido en un museo al aire libre debido a las tumbas diseñadas por arquitectos y escultores de renombre de la época. Entre las figuras conocidas enterradas en este lugar de la capital de Cantabria destaca la de la bailaora Carmen Amaya.

Por último, se puede terminar el itinerario por la cornisa cantábrica visitando dos de los cementerios más espectaculares del País Vasco en dos de sus capitales provinciales: el primero, el de Bilbao, cuenta con casi 100 capillas y panteones modernistas y góticos que hacen de él un lugar de visita obligada, mientras que el de Polloe, el más grande de San Sebastián, destaca también por sus extraordinarios panteones y por sus esculturas; de hecho, bajo una de ellas está sepultada Clara Campoamor.