El pueblo abandonado a un paso de Barcelona donde nació la leyenda de ‘la niña de la curva’
Una de las leyendas más extendidas en España relacionada con el mundo de lo sobrenatural es sin duda la de ‘La niña de la curva’, esa historia terrorífica en la que se dice que el espíritu de una joven se aparece a los conductores que circulan por la noche en carreteras secundarias solitarias y que tienen peligros a ambos lados de la vía… y no son pocos quienes dicen haber visto a esta figura espectral mientras conducían.
Lo que no muchos conductores conocen es el origen de este paranormal mito, y para encontrarlo hay que dirigirse cerca del litoral de la provincia de Barcelona, a una de las muchas localidades que hay repartidas a no mucha distancia del Mediterráneo… aunque en esta no hay nadie viviendo. Se trata de uno de los muchos pueblos abandonados que hay en Cataluña, lo que no hace más que aumentar esa sensación de terror.
Jafra, el lugar de origen de ‘la niña de la curva’
La aldea abandonada de Jafra se ubica en pleno Parque Natural del Garraf, uno de los entornos naturales más especiales del noreste español, y se encuentra dentro del término municipal de Olivella, en una pequeña colina sobre la que aún se conservan los restos de algunos edificios que hace tiempo estuvieron repletos de vida, pero que en la actualidad han quedado a merced de las inclemencias del tiempo… y del aura de misterio que los rodea.
Entre las ruinas que aún permanecen en pie (a duras penas) están las de la Iglesia de Santa María, pero solo un tramo de su campanario y un cementerio, y dos masías, entre ellas la del barón de la villa. Durante la Edad Media (su origen se remonta, al menos, al siglo XII) fue una villa próspera, pero a partir del siglo XIX comenzó un declive que no se pudo parar y que ha llegado hasta nuestros días, donde ni un solo alma vaga por las calles de esta localidad ubicada a menos de una hora por carretera de la capital de Cataluña.
Si por algo es conocida esta aldea, es por ser el lugar donde se inició la leyenda de la niña de la curva. El relato se remonta al siglo XIX, cuando una familia austríaca se instaló en una masía cercana, El Maset de Dalt, buscando paz y ocultarse del sol debido a una enfermedad cutánea que sufrían los hijos del matrimonio, entre ellos Matilda, la protagonista de esta historia; su madre murió en el parto y su padre no paró de torturarla hasta que un día, huyendo, cayó en un profundo pozo y desapareció.
A partir de entonces, fueron muchos los que comenzaron a oír voces de una niña en la zona, incluido en la carretera que va de Sitges a Castelldefels, la C-31, advirtiendo a los conductores que pasaban por ella que se aproximaban a una curva peligrosa… naciendo así una de las leyendas de terror más conocidas de toda España y que ha hecho de Jafra uno de los lugares más relacionados con lo paranormal del país.
Cómo llegar a Jafra
Para ir a Jafra desde Barcelona, hay que encarar durante varios kilómetros precisamente esa carretera donde se aparece el espectro de Matilda, la C-31, para después adentrarse en el corazón del Parque Natural del Garraf y recorrer la sinuosa vía que llega hasta esta aldea abandonada, la cual ya es uno de los destinos más siniestros de Cataluña.