Uno de los monumentos más imponentes del mundo está en Francia: una abadía de 1.400 años

Francia puede alardear de tener algunos de los monumentos más emblemáticos de todo el planeta, sobre todo en París, como ejemplifican a la perfección la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame o el Museo del Louvre, aunque fuera de la capital gala también hay auténticas maravillas con siglos de historia que muchos en España no conocen pero que sin duda merecen ser visitados.

Una de esas joyas medievales que se ocultan a kilómetros de ‘La ciudad de la luz’ es la impresionante abadía de Jumièges, un espectacular complejo con casi 14 siglos de historia que se erige imponente a tan solo dos horas de París. A pesar de estar en un estado de conservación algo deteriorado, no ha perdido un ápice de magnificencia y mantiene un espíritu enigmático que sobrecoge a cualquiera que se acerca a él.

La abadía de Jumièges, el tesoro oculto de Normandía

La majestuosa abadía de Jumièges se fundó en el año 654, por lo que tiene casi 1.400 años, y se erige en la localidad del mismo nombre ubicada en el corazón de la fascinante región de Normandía. Es uno de los vestigios benedictinos más antiguos e importantes de Francia, pero realmente no comenzó la vida monacal hasta el año 840 debido a las continuas incursiones de los vikingos en la zona.

A lo largo de los años, este complejo religioso cobró una importancia enorme en toda Normandía, e incluso uno de sus miembros más ilustres, Roberto de Jumièges, llegó a ser arzobispo de Canterbury, aunque tras la Guerra de los Cien Años cayó en una época de declive que se consumó en el siglo XVI, y a pesar de los esfuerzos por revivirla, nunca más volvió a ser tan vital en la vida religiosa y social de Normandía.

En plena Revolución Francesa quedó en ruinas, las cuales están protegidas en la actualidad. A pesar de la devastación, aún se puede captar el marcado estilo románico que tenía y que hoy en día se puede discernir en la iglesia, con sus torres gemelas y la fachada occidental, así como en partes del claustro y de la biblioteca, que son los restos que han sobrevivido al paso del tiempo.

La abadía de Jumièges se ubica en un pintoresco parque de unas 14 hectáreas situado en la orilla del río Sena, y además se encuentra a escasa distancia de la apasionante ciudad de Ruan; está a apenas dos horas en coche de la ciudad de París, por lo que puede ser una magnífica opción para hacer una excursión si se está visitando la capital de Francia y se quiere huir durante unas horas del constante bullicio parisino.