¿Quieres hacer una escapada por España en invierno? Estos son los dos mejores destinos

A pesar de que a muchos en España no se lo parezca, hacer una escapada en invierno para huir de las bajas temperaturas y del frío puede ser una opción magnífica para afrontar la temporada invernal de una manera un tanto diferente. Además, por fortuna, en territorio español hay varios destinos donde en diciembre y enero los termómetros no marcan tan pocos grados centígrados y se pueden disfrutar de días agradables.

Una clara prueba de que España sigue siendo un destino muy llamativo durante los meses más gélidos del año la ha dado Lonely Planet, ya que la conocida publicación de viajes ha elaborado una lista con los mejores destinos de Europa para visitar en invierno, y dos lugares españoles se han colado en el ranking… y además en posiciones bastante altas.

Fuerteventura, un destino inmejorable para invierno

Para la publicación, el segundo mejor destino de Europa, por detrás de la región de Capadocia, en Turquía, es la isla de Fuerteventura, a la que consideran el «mejor lugar para hacer una escapada invernal a la playa». Lonely Planet describe el territorio majorero como «dramático, volcánico y marciano», por lo que puede presumir de tener algunos de los parajes más impresionantes de todo el continente.

Las temperaturas máximas medias en invierno suelen rondar los 20 ºC, por lo que es una época perfecta para conocer algunos de sus tesoros, como la Playa del Matorral, la de Cofete, que ha sido utilizada por conocidos directores de cine en varias películas, o el Parque Natural del Corralejo, tal y como destaca la publicación, que también avisa de que Fuerteventura es uno de los mejores destinos de bienestar de toda Europa.

Bilbao, un destino urbano ideal para huir del gélido frío

Si Fuerteventura está en la segunda plaza, en la cuarta posición del listado está la ciudad de Bilbao. La urbe vizcaína es «la mejor para el arte y la comida fresca» según el propio medio, y a pesar de que las temperaturas pueden ser no muy calurosas y que la lluvia suele hacer acto de presencia, la metrópoli vasca no pierde un ápice de encanto en las semanas invernales.

Pasear por el Casco Viejo es una experiencia fantástica, ya que descubrir las joyas que se ocultan en él, como el Museo Guggenheim, es algo irrepetible. Además, la exquisita gastronomía bilbaína apasiona incluso a los paladares más exigentes, por lo que es un destino inmejorable para huir de la rutina en las semanas más frías del año.