Este país podría comenzar a cobrar la tasa turística en sus principales ciudades muy pronto

Las tasas turísticas se han convertido en uno de los elementos principales del turismo en Europa. Varias ciudades en España ya aplican esta tarifa a los viajeros que pernoctan en algunos de sus hoteles, como por ejemplo Barcelona, y cada vez son más las urbes que están introduciendo este ‘canon’ al turismo, tanto para intentar mitigar la masificación que sufren como para recaudar más en las arcas municipales.

Uno de los últimos en sumarse a esta iniciativa no ha sido una urbe en concreto, sino todo un país: Inglaterra permitirá a sus principales ciudades cobrar una tasa turística a quienes duerman en ellas; por lo que quienes vayan a visitar destinos como Londres, Liverpool o Brighton deberían tener en cuenta esta tarifa a la hora de elaborar el presupuesto.

La tasa turística que llegará a Inglaterra

El propio Gobierno británico ha aprobado una nueva normativa que permitirá a los alcaldes tanto de las ciudades como de las localidades de Inglaterra cobrar una tarifa turística a los viajeros que las visiten. De esta manera, los órganos consistoriales podrán pedir un porcentaje del coste de la habitación o el alojamiento turístico a quienes vayan a dormir, y aunque aún no se ha decidido, se espera que esa cifra esté en torno al 5%.

Eso sí, quienes ya tengan reservado un viaje a algún destino inglés no tienen que preocuparse de pagar esta tasa, ya que se espera que entre en vigor bien avanzado el año 2029, por lo que aún restan casi tres años para que los turistas tengan que poner de su bolsillo una cantidad algo mayor para poder alojarse en alguno de los miles de hoteles y alquileres vacacionales que hay repartidos por todo el territorio inglés.

La extensa implementación de la tasa turística en Inglaterra llega después de que algunas de las principales ciudades del Reino Unido ya cuenten con su propia tarifa, como por ejemplo Edimburgo, en la que entró en vigor este mismo año y que aplica un 5%, o Mánchester, donde los viajeros deben abonar una libra por noche pernoctada en la ciudad.

Esta nueva ley se suma a una tendencia cada vez más presente en las grandes ciudades europeas, que han visto en esta medida un elemento eficaz para rebajar la saturación turística que viven muchas de ellas, aunque aun así no ha sido suficiente para que muchos de los puntos más emblemáticos de dichas urbes estén bastante saturados por los visitantes de otros países.