Una de las mejores rutas de tren en Europa para hacer en otoño está en España

Los parajes otoñales que se pueden contemplar en algunas partes tanto de España como de todo el mundo son simplemente espectaculares, por lo que no es de extrañar que ya muchos estén planificando una escapada a algún lugar en el que esta estación brille en todo su esplendor y puedan contemplar con sus propios ojos el pintoresco ‘foliage’, con el que todo el entorno se tiñe de tonos anaranjados y amarillentos.

Una grandísima opción para poder realizar una excursión otoñal y visualizar cómo la naturaleza cambia antes de que llegue el gélido invierno es hacer una ruta en tren, ya que se puede visualizar de manera panorámica sin la necesidad de tener que soportar las inclemencias del tiempo. Para ello, Euronews ha elaborado una lista con las mejores rutas de tren de Europa para hacer en otoño, y una de ellas está en España.

El tren de Sóller, la mejor ruta en tren en España para otoño

La publicación ha destacado el impresionante Tren del Sóller como una de las rutas en tren perfectas para hacer este otoño, y es que este ferrocarril con más de un siglo de historia discurre por la siempre espectacular Sierra de Tramuntana, que durante la época otoñal se tiñe de colores rojizos para crear una estampa única que maravilla a quienes la contemplan por las ventanillas de este convoy de 1913.

El tren conecta la ciudad de Palma de Mallorca con la localidad que lo da nombre, aunque durante el recorrido también atraviesa pueblos tan bonitos como el de Bunyola o Son Sardina, dos de los grandes paraísos rurales de la isla balear. A pesar de que muchos piensan que para disfrutar al máximo de este viaje sobre raíles hay que hacerlo en verano, lo cierto es que en otoño brilla con el mismo esplendor que en la temporada estival.

Otras rutas ferroviarias por Europa para hacer en otoño

Entre las rutas en tren por Europa que destaca el medio, también está la GoldenPass Line de Suiza, un excelso recorrido de 190 kilómetros por tesoros escondidos en los Alpes y por puntos tan icónicos de la geografía helvética como la ciudad de Ginebra, el Mont Blanc o el Matterhorn… y todo ello a bordo de convoyes históricos. También señala como una de las mejores la ruta del Rhodope Narrow Gauge en Bulgaria, un itinerario de 125 kilómetros por los montes Ródope y por los montes Pirin.

Asimismo, también se han colado en la lista dos recorridos ferroviarios en Austria: el primero es el tren Semmering, que, además de ser el primero de Europa con vía estándar en pasar por la montaña, da a sus pasajeros la posibilidad de contemplar los escenarios más imponentes del país; otra opción en la nación centroeuropea es el tren Schneeberg, uno de los pocos trenes de cremallera que perduran en el continente y que discurre a unos 1.800 metros de altura.