El secreto de uno de los pueblos más bonitos de España es este banco con vistas al mar

A lo largo y ancho de toda España hay miles de localidades apasionantes de una belleza innegable, y más de un centenar de ellas están recogidas en la prestigiosa lista de ‘Los Pueblos Más Bonitos de España’. De entre todas ellas, una de las que más destaca es la de Cudillero, en Asturias, que fascina a todo el que pone un pie en su casco urbano ubicado junto a las salvajes aguas del mar Cantábrico.

Esta villa de esencia marinera siempre está incluida en los ránkings de los pueblos más especiales del país, y a pesar de que recorrer sus calles sea una experiencia inigualable, la realidad es que a poca distancia de ellas se encuentra uno de los secretos más extraordinarios del norte de España: un mirador en el que se oculta un banco con las vistas más espectaculares de todo el país.

El Mirador del Sablón: dónde está y cómo llegar

Situado a tan solo 13 kilómetros del centro de Cudillero, el Mirador del Sablón es uno de los puntos más especiales de todo el litoral asturiano. Situado en el punto más alto del Cabo Vidio, se ubica muy cerca de la parroquia de Oviñana y lo que le hace aún más increíble es el banco de madera que hay en él: quienes tienen la fortuna de sentarse en él, pueden tener unas vistas del Cantábrico que se quedan grabadas en la retina para siempre.

Para llegar a él, se puede realizar una sencilla ruta de senderismo de apenas dos kilómetros entre ida y vuelta que comienza en un pequeño aparcamiento cerca de otro mirador, el de Cueva. Desde allí parte una senda muy bien señalizada que va a parar a este banco tan especial y que arranca por un camino de tierra y piedras de pequeño tamaño que no abarca mucha extensión, que no es especialmente sencillo.

Hay que tener en cuenta que los precipicios a ambos lados de la ruta son muy grandes, así que hay que extremar las precauciones si se quiere subir al mirador, aunque ese pequeño ‘riesgo’ merece mucho la pena una vez se llega a ese punto del Cabo Vidio y se contempla, en todo su esplendor, una de las panorámicas más imponentes de toda España; además, después de pasar unos minutos admirando las vistas, siempre se puede volver al pueblo de Cudillero para seguir conociendo los encantos de una de las villas más bonitas que hay en toda España.