Este es el hotel más bonito del mundo: un castillo de 800 años que perteneció a la familia Guinness
La mayoría de hoteles han pasado de dar el mejor servicio posible a los huéspedes que reservan una de sus habitaciones a ser reclamos turísticos en sí mismos, y es que muchos alojamientos, tanto en España como en el resto del mundo, se enclavan en edificios históricos de belleza innegable que atraen a centenares de clientes, quienes quieren admirar la propia arquitectura del lugar donde van a pernoctar.
Para descubrir cuál es el hotel más bonito del mundo, la publicación Time Out ha elaborado un ránking con estos alojamientos que destacan bien por su arquitectura o por ubicarse en un lugar privilegiado, y el que se ha alzado con la primera posición es uno de los más especiales del planeta, ya que se trata de una fortaleza con más de 800 años de historia.
Así es Ashford Castle, el hotel más bonito del planeta
Para el medio, el hotel más bonito del mundo es Ashford Castle, ubicado en Irlanda. Este impresionante alojamiento se encuentra en un increíble castillo del año 1228, y durante los 800 años que lleva en pie se ha erigido como uno de los principales símbolos del condado de Mayo, situado en la costa oeste de la ‘Isla Esmeralda’ y a unas tres horas por carretera de la ciudad de Dublín, capital del país.
Este fortín del siglo XIII fue construido por la Casa de Burke, aunque a lo largo de los tiempos ha sufrido varias remodelaciones que lo han alejado de su prístino aspecto; la más llamativa de todas fue la del siglo XIX, llevada a cabo por la familia Guinness, propietaria de la finca, y que transformó la fortaleza en un tesoro neogótico que hoy en día acoge uno de los hoteles más lujosos de Irlanda.
Ahora, Ashford Castle es un magnífico hotel de cinco estrellas con 83 habitaciones que combinan una decoración medieval que conserva el espíritu del castillo con las comodidades modernas para crear un alojamiento de ensueño a orillas del lago Corrib; además, cuenta con una oferta gastronómica exquisita y amplia con varios restaurantes y bares, así como con un spa donde los huéspedes pueden relajarse.
Eso sí, como era de esperar, este hotel no es apto para todos los bolsillos, ya que pasar una noche en una de sus extraordinarias habitaciones para dos personas cuesta, al menos, 1.100 euros, y eso dependiendo de la fecha en la que se quiera reservar, pero sin duda se trata de uno de los hoteles más especiales en los que se puede dormir.