El pueblo de Italia con un centro histórico en pendiente, casas apiñadas y bonitas vistas al mar

Cuando hablamos de los pueblos de Italia, la lista de los más espectaculares parece interminable. Y este es uno de los motivos para que año tras año, muchos viajeros de España pongan la mirada en este país a la hora de planear sus escapadas. Así que si tú eres uno de ellos y entre tus planes está pisar tierras italianas, hay una desconocida localidad costera que te garantizamos te resultará totalmente distinta a los lugares de siempre. Se trata de Cetraro, un destino repleto de callejuelas adornadas con obras de arte, palacios y coloridas casas encaramadas en la colina. Pero eso no es todo, porque este pueblo de la zona de Cosenza también cuenta con numerosas playas (para disfrutar en cualquier momento del año) y un atmósfera rural tan auténtica que te robará el alma.

Pasajes abovedados y vistas pintorescas

En Cetraro encontrarás el equilibrio perfecto entre historia y modernidad. Al encanto de un pueblo medieval con montañas que se precipitan al mar, se le suma su animado puerto deportivo con un paseo marítimo bordeado de palmeras a orillas del Tirreno. Una combinación ideal para pasar unos inolvidables días de vacaciones.

Empezamos a descubrirlo por su casco histórico, que se encuentra a unos 3 kilómetros de la Marina, y al que se accede atravesando una de las tres antiguas puertas: Porta di Mare, Porta di Basso o Porta di Sopra, que recuerdan la época en que Cetraro era una localidad fortificada.

Rincones con encanto

Ya dentro de este espacio histórico toca recorrer sus estrechos callejones con arcos y palacios señoriales que son testigos vivos de la vida en siglos pasados. Atravesando estas pintorescas calles llegamos a la Plaza del Popolo, el lugar preferido de los habitantes del pueblo. Desde su posición elevada en la colina, ofrece vistas espectaculares de la costa del mar Tirreno, permitiendo contemplar el azul profundo del agua de su privilegiada terraza.

En el centro de la plaza se alza la Fuente de Neptuno, rodeada por varios edificios, entre ellos el Palazzo del Trono. Y desde aquí, tomando Via Vito Occhiuzzi, llegamos a la Piazza Gino Janelli donde se encuentra la iglesia de San Pietro (también conocida como la iglesia de los Capuchinos). Tampoco te pierdas la iglesia de Santa Maria Maggiore, que es el templo principal de Cetraro. Fue construido en el siglo XII y tiene una preciosa fachada barroca.

Una parada en el antiguo barrio de los pescadores

Y del casco antiguo nos dirigimos a la zona del puerto para visitar el Borgo Marinaro, el barrio histórico donde residían los marineros, pescadores y los trabajadores de un antiguo arsenal naval hasta el siglo XVIII. Cerca puedes ver la Torre di Rienzo (construida sobre el siglo XVI) y el Scoglio Testa del Leone, una formación rocosa emblemática de esta costa. El tranquilo puerto de Cetraro es sobre todo el lugar ideal para un paseo entre barcos respirando el aroma del mar y del pescado fresco.

Además, esta zona de la Marina, que nace como extensión del pueblo de Cetraro, es el lugar para disfrutar del baño (si tu viaje coincide con los meses de verano), pero también de relajados paseos por la playa ante las bonitas panorámicas del mar calabrese rodeado de montañas.

El Santuario de la Madonna della Serra

Te recomendamos esta visita, y no solo por el santuario y lo que representa para el pueblo, también porque los bonitos paisajes que irás encontrando durante el trayecto suman muchos puntos a su encanto. Además, cuando ya estés arriba (porque el templo se alza sobre el centro histórico a 500 metros sobre el mar), podrás disfrutar de una increíble panorámcia del golfo.

Una visita imperdible cerca de Cetraro

Recorriendo tan solo 37 kilómetros por la carretera de la costa calabresa en dirección al sur llegarás a uno de los secretos mejor guardados de la zona: el castillo de Fiumefreddo, un monumento que con sus arcos vacíos abiertos al mar y al cielo son el marco ideal para los amantes de la fotografía. Estas ruinas históricas se encuentran abiertas al público y ofrecen unas de las vistas más espectaculares sobre el Tirreno.