La playa de Murcia que aparece en ‘Toda la verdad de mis mentiras’: así es el escenario de la serie de Netflix

Hay una playa de Murcia que se ha colado en una de las series más vistas de Netflix durante estas últimas semanas. Toda la verdad de mis mentiras, la nueva ficción que triunfa en la plataforma, ha despertado la curiosidad de los espectadores no solo por su historia, sino también por los paisajes que aparecen a lo largo de sus episodios. La miniserie, basada en una novela de Elísabet Benavent, sigue a un grupo de amigos que emprende un viaje en una autocaravana por la costa para celebrar la despedida de soltera de una de ellas. Esa escapada pronto se complica cuando empiezan a aflorar secretos, mentiras y asuntos pendientes.

El reparto, formado por Itziar Manero, Clara Sans, Daniel Ibáñez, Ricardo Gómez, Brays Efe y Lucía de la Fuente, recorre diferentes localizaciones, aunque Murcia se convierte en uno de los grandes protagonistas por sus paisajes costeros. De hecho, buena parte de la producción se desarrolla en la playa de Percheles, situada en Cañada de Gallego, un municipio de Mazarrón.

Así es la playa de Percheles

Este arenal, de unos 290 metros de longitud y alrededor de 80 metros de anchura media, llama la atención por su característica forma de media luna. También posee arena fina de tonalidad grisácea y un palmeral que le otorga un aire casi exótico. El paisaje se completa con las formaciones rocosas que rodean la zona y con un entorno alejado de aglomeraciones, lo que convierte a esta playa en un lugar perfecto para todas esas personas que buscan tranquilidad.

Percheles no es la única zona de costa de Mazarrón que aparece en la serie de Netflix. Otra de las localizaciones es la playa de La Reya, situada en el puerto de este municipio. Es mucho más conocida y concurrida en la época estival.

En este escenario se desarrollan varias escenas protagonizadas por el grupo de amigos. Por ejemplo, un paseo en hidropedales, otro a bordo de quads y también el incidente que tiene uno de los personajes, que le lleva al puesto de la Cruz Roja después de sufrir una picadura de medusa.