Ahora puedes viajar gratis a Nueva Zelanda, aunque tendrás que cuidar de caballos
Nueva Zelanda es uno de los países más alejados geográficamente de España, por lo que no es de extrañar que sean pocos los aventureros que se animan a cruzar prácticamente la mitad del globo terráqueo para visitar el país oceánico. Además de las intensas y largas horas de vuelos (con escalas), hay que sumar el alto precio de los billetes de avión y la notable cantidad de días que se necesitan para visitar un destino tan lejano y único.
Pero ahora se tiene una oportunidad irrepetible de poder viajar a tierras neozelandesas sin la necesidad de gastarse un solo euro. Eso sí, no se trata de un viaje de ocio como tal, sino que implica realizar durante varias semanas un trabajo duro pero muy reconfortante, aunque no todos son válidos para ellos, ya que para ello hay que cuidar de unos animales muy especiales y que requieren cuidados determinados.
Así puedes viajar a Nueva Zelanda siendo voluntario
Kind Farm (que se traduce como ‘Granja Amable’) es un santuario de animales equinos situado en uno de los lugares más majestuosos de Nueva Zelanda, como es el valle de Cardrona, en la región de Otago. Este tesoro de la Isla Sur del país se sitúa junto a un río y se esconde entre las montañas, y se dedica a rescatar caballos, burros y ponis, aunque también cuentan con vacas, cerdos, ovejas, cabras y otras especies.
Este santuario ofrece puestos para que los voluntarios viajen hasta la finca y se dediquen a cuidar de todos los animales, desde alimentarlos hasta cepillarlos o sacarlos a pasear, así como al mantenimiento de los espacios comunes, y todo ello con unas vistas privilegiadas. ¿La mejor parte? Que es completamente gratuito, ya que la propia granja paga el alojamiento a quienes se atrevan a dar el paso.
Los turnos diarios suelen ser de unas dos horas y el voluntariado suele durar una semana, aunque es posible extenderlo. Como es lógico, no se percibe ningún sueldo por los trabajos al tratarse de un voluntariado, pero además de ser una oportunidad única para poder viajar a Nueva Zelanda, también es una manera impresionante de conectar con la naturaleza gracias a los animales y los parajes de ensueño que los rodean.
No es necesario tener experiencia previa en este tipo de trabajos para poder ser voluntario, aunque los que deseen ir desde España deberán solicitar un visado de trabajo y no de turismo, ya que, a pesar de que no se perciba un salario mientras se está en el santuario, las autoridades neozelandesas sí que lo consideran como una actividad laboral, por lo que hay que solicitar esa documentación.