Nueva York, primera ciudad con un parque bajo tierra
EFE
- El parque abrirá en 2018, en una antigua estación de tranvía de 1908 que lleva más de 67 años abandonada.
- El proyecto, de financiación colectiva, ocupará un acre, 4.100 metros cuadrados y costará 60 millones de dólares.
- Pese a estar bajo tierra, ni la luz ni la ventilación supondrán un problema gracias a la tecnología.

Esta semana ha comenzado la campaña de financiación colectiva para el proyecto Lowline, un parque subterráneo que costará 60 millones de dólares y aprovechará las instalaciones de una antigua estación de tranvías de Nueva York. El espacio, creado en 1908 y sin uso desde 1948, pretende llenar un acre, 4.100 metros cuadrados de plantas y tecnología solar.
La directora de comunidad del proyecto, Robyn Shapiro, asegura que "No será estar al aire libre, pero tampoco será como estar en un sitio cerrado. Será una experiencia muy agradable, que alargará las horas de luz y ofrecerá la posibilidad de huir del frío en invierno. Además, es una idea inteligente para solucionar un problema creciente de espacio en las ciudades en constante crecimiento"
La falta de luz, no supondrá un problema debido al sistema de claraboya a distancia, que recoge la luz solar en la superficie y la deriva a un complejo laberinto de reflexión que la multiplica hasta generar prácticamente una sensación de luz natural a varios metros bajo el suelo y permitir, además a las plantas y árboles realizar la fotosíntesis.
Sistemas de aislamiento y ventilación garantizarán no solo proteccion ante ruidos o ratas sino que, aún estando bajo tierra, se podrá respirar aire limpio. "Hemos creado un sistema de aislamiento respecto a los túneles del metro (…) para garantizar protegerlo también de los ruidos y crear un espacio seguro", explica la directora del proyecto.
En 2012 comenzó la campaña de concienciación: se abrió una exposición mostrando las ideas aparentemente utópicas para recuperar el espacio adyacente a la estación de metro de Essex Street. La aceptación fue tal que el equipo de Lowline y un grupo de diseñadores e ingenieros de la casa RAAD se puso manos a la obra.
Algunas celebridades, como Edward Norton, Diane Von Fürstenberg o Mark Ruffalo, quisieron apoyar la propuesta y el laboratorio de ideas se disparó para crear una experiencia única.