Cinco planes para pasar el fin del verano en Madrid: buenos, bonitos y baratos
Calor, tormentas, cambios de temperatura… el verano se va agotando. Muchos han regresado ya a Madrid después de unas idílicas vacaciones, pero el ocio sigue siendo el principal reclamo de estos días. Pero ojo, el otoño no empieza hasta el 21 de septiembre y eso puede significar que todavía hay tiempo para las jornadas calurosas. Si esto te pilla en la capital puede que te ataque la siguiente pregunta: ¿qué hago ahora con este calor?
Además de encerrarte en casa con el ventilador o dar vueltas por un centro comercial para aprovechar el aire acondicionado, hay otras opciones buenas, bonitas y baratas. De hecho, algunas de ellas son incluso gratis.
Museos gratis
No hace falta gastarse un euro para refugiarse durante un rato del calor entre algunas de las grandes obras de la historia del arte. El Museo del Prado, por ejemplo, tiene acceso gratuito durante sus dos últimas horas de apertura: de 18:00 a 20:00 de lunes a sábado y de 17:00 a 19:00 los domingos y festivos. Un horario similar tiene el Reina Sofía mientras que el Thyssen-Bornemisza lo pone más fácil, el lunes no hace falta entrada.
Estos son los más conocidos, pero no los únicos. Madrid tiene suficientes museos y centros culturales con horarios o jornadas gratuitas como para organizar varias tardes sin repetir plan. Una excusa perfecta para saldar alguna deuda cultural pendiente mientras fuera el termómetro sigue haciendo de las suyas.
Una piscina en mitad del bosque
Cambiar el asfalto por pinos ya ayuda bastante y, si además hay una piscina de por medio, el plan mejora todavía más. En Cercedilla, el Parque Recreativo de Las Berceas se encuentra en plena Sierra de Guadarrama y cuenta con piscinas rodeadas de naturaleza donde pasar las horas más calurosas del día.
Los precios son un poco más altos que las piscinas públicas de la capital, 9€ para adultos en días laborables y de 12€ los fines de semana y festivos, pero la inversión merece la pena y mucho. La visita se puede completar con alguno de los paseos de la zona de Las Dehesas, desde donde parten algunos de los senderos más populares y bonitos de la zona.
Cine de verano
Hay pocas cosas más veraniegas que ver una película al aire libre cuando por fin empieza a refrescar. Este año el Circuito de Cine de Verano de la Comunidad de Madrid lleva proyecciones a numerosos municipios hasta finales de agosto y muchas de las sesiones son gratuitas.
Si no quieres salir de la ciudad, Fescinal en el Parque de la Bombilla es uno de los más conocidos y aplaudidos tanto por su ubicación como por la cartelera. Películas de todos los géneros y algunas en versión original lo convierten en el favorito de muchos madrileños.
Aranjuez desde del agua
Visitar Aranjuez, cuando marca las máximas de toda la comunidad, puede no parecer la mejor de las ideas, pero hacerlo desde una piragua cambia bastante las cosas. El Club de Piragüismo de Aranjuez permite alquilar piraguas y paddle surf por horas para recorrer el Tajo y descubrir la ciudad desde una perspectiva completamente diferente.
El río, la vegetación de ribera y los jardines crean un paisaje que poco tiene que ver con la imagen más monumental del Real Sitio. Y después de remar siempre queda la opción de refugiarse bajo los árboles de sus jardines o alargar la visita dando un paseo por el centro histórico.
Rascafría, un día completo
En la Sierra Norte, en pleno valle del Lozoya, el mapa no solo no luce tan granate como en la capital, también ofrece un plan completo para pasar un día diferente.
El Monasterio de El Paular puede ser la primera parada. Desde allí basta cruzar el Puente del Perdón para acercarse al conocido Bosque Finlandés, un paisaje de postal con un pequeño embarcadero que nos ayuda a transportarnos a lugares cuyo nombre ya nos ayuda a refrescarnos.
Después toca seguir el sendero hasta Las Presillas, una zona de baño autorizada formada por piscinas naturales rodeadas de amplias praderas. En verano cuentan además con control sanitario de la calidad del agua. Una toalla, un buen libro y un bocata en la mochila es todo lo que necesitas para olvidarte del calor por unas horas.