La ciudad mediterránea donde nació Yves Saint Laurent que comparte historia con España
Los destinos cercanos no son siempre los más conocidos, como sucede con Argelia, que aunque está a tan solo una hora y media de nuestro país, no deja de ser la gran olvidada para la inmensa mayoría de los viajeros. Pero a lo mejor por poco tiempo, porque el periódico The New York Times ha incluido a la ciudad argelina de Orán en su lista de imprescindibles para viajar este año, posicionándola en el séptimo puesto del Top 10 (detrás de Dallas y por delante de la legendaria Ruta 66). Si eres de los que les gusta huir de los destinos previsibles, te proponemos descubrir esta interesante ciudad que parece no querer desprenderse de su glorioso pasado y que transformará drásticamente tu idea de viajar.
Tras los pasos de Yves Saint Laurent
Entre restos romanos y maravillas arquitectónicas Ard Decó y Art Nouveau pasó el diseñador francés los primeros 18 años de su vida. Y es precisamente esta riqueza arquitectónica junto con su atmósfera de autenticidad lo que le da a Orán un carácter único. Empezamos a descubrir esta pintoresca ciudad mediterránea por la Plaza del 1 de Noviembre, que es la principal y está rodeada de edificios históricos de arquitectura colonial francesa del siglo XIX, como el teatro Abdelkader Aloula (conocido como la Ópera) y el Ayuntamiento. Este popular lugar, que cuenta con un enorme obelisco central, está salpicado de cafeterías donde hacer una parada para degustar el café tradicional argelino.
La plaza (conocida históricamente como Plaza de Armas) es un buen punto de partida para descubrir otros lugares interesantes de esta vibrante ciudad, como la antigua catedral, actuamente reconvertida en biblioteca, que se encuentra en la cercana Plaza de la Kahina, o el Marché Medina Jedida, que es el mercado más grande y donde podrás probar algunas especialidades culinarias locales. Se llega andando en un corto paseo por el centro de unos 15 minutos. Además, desde este punto podrás también adentrarte en la Casbah, el lugar donde surgió la ciudad.
Qué ver en Orán, la perla oculta del Mediterráneo
Construida en el siglo XVIII, la Gran Mezquita de Orán (también conocida como la Mezquita Abdelhamid Ben Badis) destaca por su blanca arquitectura y el minarete que se eleva sobre el horizonte de la ciudad. Otro de los imprescindibles es la Casbah o ciudadela de Orán. Situada en el histórico barrio de Sidi-El-Houari, es la zona más antigua de calles estrechas, mercados tradicionales y edificios históricos. Además, cuenta con importantes vestigios de murallas, fortificaciones y palacios, como el del Bey, que fue residencia del gobernador otomano y alberga patios con azulejos, techos de cedro tallados y jardines. Actualmente se encuentra cerrado por obras de rehabilitación.
El fuerte de Santa Cruz
A más de 400 metros, en lo alto del monte Murdjadjo (o Aïdour), se alza este fuerte que está declarado Monumento Nacional y es uno de los vestigios de la época española. Desde aquí se ofrece la mejor panorámica del puerto, la ciudad y el paisaje montañoso de alrededor. Incluso podrás divisar a lo lejos la costa de la ciudad de Almería. En la cima de la colina se encuentra también la Capilla de Santa Cruz (o de Nuestra Señora de la Salvación). Para llegar puedes coger un taxi, pero también si te animas puedes hacerlo caminando, siguiendo un sendero que hay para excursionistas. El tramo final cuenta con infinitas escaleras, pero las vistas durante el trayecto recompensan con creces el esfuerzo.
Las playas más desconocidas del Mediterráneo
Con su magnífica ubicación costera, Orán cuenta también con hermosas playas de aguas tranquilas y arenales dorados. Entre las más populares están Ain El Turck (a unos 15 kilómetros) y Les Andalouses (a unos 20 kilómetros), ambas destinos muy populares entre los argelinos. Pero si prefieres huir de las aglomeraciones y sumergirte en paisajes vírgenes, te recomendamos la playa de Madagh que está rodeada de acantilados. Se encuentra hacia el oeste de Orán, y está dividida en dos preciosas calas de aguas cristalinas y con exuberante vegetación.