Una de las mejores cosas que se puede hacer en España es visitar este increíble tesoro natural en Extremadura

España es el segundo país más visitado del mundo, solo por detrás de Francia, y es que en territorio español se encuentran algunas de las ciudades más fascinantes de Europa y alguna de las playas más impresionantes del planeta, como recogen cada año numerosas publicaciones. Por ello, no es de extrañar que medios internacionales estén continuamente ‘descubriendo’ a sus lectores rincones de la geografía española para explorar.

El último en hacerlo ha sido Lonely Planet, que ha elaborado una lista con las 20 mejores cosas que se pueden hacer en España. En el listado aparecen actividades tan obvias como disfrutar de los museos y el ocio nocturno de Madrid, probar la exquisita gastronomía española o hacer un road trip por Galicia, pero también han aconsejado a sus lectores acercarse a uno de los rincones más increíbles de la Península Ibérica.

El impresionante mirador del Salto del Gitano

Una de las cosas que hay que hacer sí o sí en España es ‘salirse de los circuitos habituales en Extremadura’, y es que en la región extremeña se pueden explorar tesoros tan sumamente impresionantes como el Parque Nacional de Monfragüe, una de las mayores joyas naturales de todo el continente. En él se pueden encontrar maravillas geológicas impresionantes, y la mejor manera de contemplarlas es indudablemente acercarse al Mirador del Salto del Gitano.

Este impresionante enclave es uno de los puntos más conocidos de toda la reserva, ya que, además de tener unas vistas asombrosas del entorno, sobre todo de la imponente Peña Falcón, también es un lugar ideal para avistar las numerosas especies de aves que habitan en este mágico lugar, como por ejemplo los buitres leonados. Por ello, no es de extrañar que casi todos los visitantes del parque se acerquen a él para hacer unas fotografías extraordinarias del lugar, que no suele ser frecuentado por turistas internacionales.

Además, la historia de este mirador está envuelta en leyendas: se dice que hace dos siglos, una patrulla de la Guardia Civil perseguía a un gitano que había robado y asesinado a un comerciante en la cercana población de Villareal de San Carlos. Mientras huía, se subió a lo alto de la pared rocosa y saltó al otro lado del río, escapando de sus agentes, dejando a uno de ellos tan asombrado que se convirtió en piedra. Esta historia se puede leer en la página de turismo del parque y no hace más que añadir espectacularidad a este mirador.