Lugares recónditos en España y el mundo donde no ver a nadie y pasar una experiencia única

Aunque es difícil, todavía quedan rincones en el planeta donde podemos ejercitar nuestro espíritu más aventurero. Destinos bastante desconocidos y muy poco frecuentados por los viajeros que si los incluyes en tus planes, te pertenecerán solo a ti, al menos por unos instantes. ¿Te apetece descubrir estos lugares antes que nadie?

El monte Bjelasica (Montenegro)

Este pequeño país en la costa adriática sigue atrayendo a pocos visitantes, lo que hace que la belleza natural de sus valles, lagos de aguas cristalinas y paisajes de montaña se preserve intacta. Y esto es especialmente evidente alrededor del monte Bjelasica, donde se encuentra el pequeño Parque Nacional de Biogradska Gora. Un lugar apacible y solitario habitado por osos y ciervos rojos que ofrece una experiencia cercana a la naturaleza salvaje. Sin duda, estamos ante uno de los lugares más impresionantes y menos frecuentados de Europa para amantes del senderismo y la naturaleza.

Namaqualand, un rincón secreto en Sudáfrica

Situado en el noroeste del país y con una bajísima densidad de población, lo que te encontrarás en esta región árida y de vastos paisajes desérticos es un paraíso solitario y sin gente. Una de sus singularidades es su impresionante floración desértica, por lo que si vas en agosto o septiembre el escenario que te espera en este rincón secreto sudafricano será totalmente distinto con un paisaje desértico que se transforma en un mar de coloridas flores.

Archipiélago de Bazaruto (Mozambique)

Este paraíso inexplorado que se encuentra frente a la costa de Mozambique es uno de los destinos más exclusivos del Océano Índico y está considerado una de las últimas reservas vírgenes de África. En cualquiera de estas cinco islas que emergen del mar turquesa en forma de dunas y con una vegetación exuberante no encontrarás ni turistas ni apenas gente, porque su población es muy limitada. Pero el gran espectáculo está bajo las aguas, donde viven ballenas, delfines, especies raras de tortugas y al menos 150 dugongos en peligro de extinción. Es el destino perfecto para quien busca tranquilidad en playas desérticas y una experiencia única de buceo en solitario.

La Comaca de las Hurdes y el Meandro del Melero

No tendrás que irte muy lejos para perderte en un espacio único y sin demasiada gente. En el norte de la provincia de Cáceres podrás disfrutar de una de las panorámicas más bellas de nuestro país con el caprichoso curso del río Alagón recreando un paisaje natural espectacular. Lo mejor es calzarse las botas y emprender una ruta semi circular de unos 8 kilómetros que conduce hasta el Mirador de la Antigua. Aquí, con la única compañía del sonido de la naturaleza te podrás recrear con una estampa armoniosa y colorida con el meandro como protagonista. Como verás, esta zona, que es de las menos visitadas de España, es también una de las que más sorpresas guarda.

La Graciosa

Con sus calles sin asfaltar, poquita población y un ambiente que parece detenido en el tiempo, esta isla canaria es nuestra mejor propuesta para una escapada cercana cuyo principal objetivo sea evadirse del mundo y no tener que lidiar con gente. Un pequeño paraíso de casas blancas y vida relajada donde no encontrarás más opciones de transporte que las bicicletas, con las que podrás recorrer la isla y llegar a playas paradisíacas.

Bolivia

Este enorme país sigue siendo uno de los menos visitados de América Latina. Solo tendrás que apartarte de los lugares clásicos para vivir una sensación de aislamiento entre paisajes que se extienden más allá de lo que alcanza la vista, como sucede en el Salar de Uyuni o en la provincia de Sud Lípez con paisajes desérticos que no parecen realidad.

El Nido del Tigre (Bután)

Una caminata de ida y vuelta que dura aproximadamente cinco horas atravesando paisajes vírgenes y solitarios conduce a uno de los lugares más fascinantes de Bután. Para visitar estos siete templos que tienen una vertiginosa ubicación y que conforman el Taktshang, también conocido como el Nido del Tigre, tendrás que alojarte en la ciudad de Paro, la única que cuenta con aeropuerto internacional en el país. Eso sí, tendras que tener en cuenta que a Bután no se puede viajar por libre, hay que contratar los servicios de algunas de las agencias supervisadas por el gobierno. Además, para entrar en el país hay que pagar 100 euros diarios.

Ittoqqortoormiit (Groenlandia)

Tan difícil como pronunciar su nombre es acceder a este remoto pueblo donde sus aproximadamente 500 habitantes viven practicamente aislados del mundo. Solo se puede llegar por helicóptero o en barco. Un bar y una tienda son los únicos servicios que encontrarás. Además de descubrir la cultura inuit local, durante esta experiencia ártica podrás explorar el sistema de fiordos del Parque Nacional del Noreste de Groenlandia, avistar osos polares y ballenas, y disfrutar del trineo tirado por perros en el rincón más apartado del mundo.