La ciudad del norte de Europa con un metro que es una sorprendente obra de arte

Si buscas un destino cerca de España para una escapada rápida, la capital sueca cuenta con todos los ingredientes para no decepcionarte: el encanto histórico de Gamla Stan, los edificios de arquitectura escandinava minimalista o las numerosas islas unidas por elegantes puentes son solo algunos de sus múltiples atractivos. Pero a la lista de cosas que ver en Estocolmo hay que sumarle también el metro. Y sí, has leído bien, el metro, porque el de esta ciudad nórdica es uno de los más bellos del mundo gracias a sus decenas de estaciones diseñadas y decoradas por artistas.

El metro de Estocolmo, una parada imprescindible

Tan solo tendrás que desembolsar los cuatro euros que cuesta el billete de metro para disfrutar de un sorprendente despliegue de arte repartido a lo largo de más de 90 estaciones. Entre las más famosas están Solna Centrum, con un intenso contraste visual de techos rojos y paredes verdes representando un bosque en otoño (es la más alejada del centro), Stadion, icónica por su arcoíris o T-Centralen, con una bella decoración en tonos azules y blancos.

Y con un escenario artístico tan potente como este, parece claro que el medio de transporte más atractivo para moverse por Estocolmo tiene que ser el metro. Aunque por supuesto, la ciudad también se puede descubrir andando porque no es demasiado grande y algunos de los principales puntos de interés están bastante cerca unos de otros. Eso sí, dependiendo de la zona en la que te alojes, con el mismo billete de metro podrás también montar en ferry y autobús, ya que todos estos transportes pertenecen a la misma empresa.

Gamla Stan, el barrio más antiguo

Para conocer los secretos de la capital sueca lo mejor es comenzar por Gamla Stan, el precioso barrio medieval de calles empedradas y bordeadas por edificios de colores. La catedral (la iglesia más antigua de Estocolmo), el Palacio Real, el Ayuntamiento, la Academia Sueca o el antiguo edificio de la Bolsa son algunos de los edificios que te irás encontrando casi sin querer mientras vas paseando por las callejuelas de la ciudad vieja.

Mercado de Östermalm

En el elegante barrio del mismo nombre se encuentra este mercado cubierto del siglo XIX que es perfecto para disfrutar de un delicioso descanso. Además de contar con puestos de pescado fresco, carne, dulces y delicias tradicionales, el Mercado de Östermalm es todo un referente para los amantes de la buena mesa y el mejor lugar para saborear las especialidades culinarias locales de la mano de los principales chefs del país. Una recomendación: no te vayas sin probar la clásica Toast Skagen, una tosta muy popular en el picoteo sueco, y los köttbullar, albóndigas servidas con puré de patatas y arándanos.

El barrio más cool y creativo

Si te apetece adentrarte en el Estocolmo más moderno pásate por SoFo, un barrio ubicado en la isla de Södermalm que se ha convertido en punto de encuentro entre las tendencias vintage y los nuevos diseños. Antiguo distrito industrial, hoy esta zona representa el epicentro de la cultura más vanguardista con tiendas de segunda mano, boutiques de nuevos diseñadores y acogedores cafés donde podrás relajarte después de las compras. Entre sus calles también se encuentran algunos de los mejores restaurantes de la ciudad.

Una experiencia de altura sobre el Avicii Arena

El edificio esférico más grande del mundo cuenta con una atracción excepcional: el SkyView, un globo de cristal en forma de góndola que es una de las estructuras más emblemáticas de Estocolmo y desde la que se puede disfrutar de una panorámica impresionante sobre los tejados de la ciudad y el archipiélago. El viaje dura unos 20 minutos.