La joya de Menorca: un casco antiguo medieval y la playa más larga de la isla

Si buscas un refugio perfecto en España para disfrutar del verano, la clave está en Menorca, un destino que nunca falla cuando se trata de dejar atrás las prisas y el estrés. Respirar el Mediterráneo y dejarte llevar por un estilo de vida sencillo y relajado, puedes hacerlo en Alaior, uno de los pueblos que mejor representa la auténtica atmósfera menorquina. Basta pensar en sus playas paradisíacas y en las laberínticas callejuelas de empinadas cuestas que conforman su casco antiguo para resumir en pocas palabras la belleza y autenticidad que atesora la isla.

Los rincones más especiales de Alaior

Situado en el centro de la isla, a tan solo 12 kilómetros de Mahón, una incursión en este precioso pueblo no puede faltar en cualquier viaje a Menorca. Durante el paseo por sus pintorescas calles empedradas y de casas encaladas irás encontrando algunos de los principales monumentos de la localidad, como la Iglesia de Santa Eulalia, que está situada junto a la pequeña y tranquila plaza Des Fossar, o el Convento de San Diego (siglo XVII), con el Pati de Sa Lluna, un bonito patio interior declarado Bien de Interés Cultural.

Acércate también a la Ermita de Sant Pere Nou, que está situada a las afueras de la localidad. Construida en el siglo XVIII, está emplazada en una pequeña zona arbolada y es uno de los espacios más tranquilos de Alaior.

Por el día terraceo, por la noche mercado

Seguro que el patrimonio de este pueblo te resultará de lo más interesante, pero también quedarás encantado con la atmósfera que desprenden sus calles laberínticas con cuidadas fachadas. Y si durante el paseo te apetece hacer un alto para recuperar fuerzas, lo mejor es sentarte en alguna de las animadas terrazas que encontrarás en la plaza Es Ramal o en la de la Constitución.

Además Alaior cuenta también con un popular mercado nocturno de artesanía y gastronomía local (Mercat de Nit), que se puede disfrutar los miércoles de junio a septiembre. Está situado en el casco histórico y por su ambiente es uno de los más preciados de Menorca.

La playa Son Bou, la más larga de la isla

Con la naturaleza intacta y preservando su aspecto salvaje, las playas y calas de Menorca son para muchos las mejores de las Baleares. Y entre todos estos paraísos de anuncio, Alaior presume de contar con el arenal más largo de toda la isla: la playa Son Bou. Tres kilómetros de arena fina y blanca que acoge dos zonas de playa diferentes, por un lado una bastante turística, y por otro, una zona más tranquila y salvaje donde incluso se puede practicar el nudismo. La primera es perfecta para ir con niños gracias a sus aguas poco profundas.

El poblado prehistórico más grande de Menorca

Muy cerca de Son Bou se encuentra un fascinante testimonio de la historia antigua de Menorca: la Torre d’en Galmés, uno de los yacimientos mejor conservados de la cultura talayótica. Considerado Patrimonio Mundial de la UNESCO, esta joya de la prehistoria balear alberga tres talayots, 27 casas de planta circular y un ingenioso sistema de recogida de aguas. Desde la colina en la que está situado se divisa la costa de Menorca e incluso la vecina Mallorca.