El pueblo de Portugal con casas encaladas que descienden hasta la playa
Cuando pensamos en una escapada cerca de España, el Algarve es uno de esos lugares que lo tienen todo. Si te apetece experimentar el espíritu más auténtico de esta región y sumergirte por unos días en el ambiente tradicional portugués, Carvoeiro es el destino perfecto. Alejado del turismo de masas y con precios moderadamente económicos, en este pequeño pueblo podrás disfrutar de una experiencia que va más allá de descansar. Lejos del ruido, desconectarás entre vistas únicas y extraordinarios paisajes. Y en la lista de los lugares estrella con los que cuenta, apúntate visitar Algar Seco, un laberinto de cuevas, arcos y formaciones rocosas que forman un espectáculo incomparable.
Carvoeiro, una ventana abierta al Atlántico
Se encuentra en pleno corazón del Algarve, pero sus calles y playas mantienen intacta su esencia más pura, y a día de hoy, todavía puede presumir de ser uno de los secretos mejor guardados de Portugal. Durante el paseo entre casas encaladas con pinceladas de colores que parecen deslizarse hacia el mar surgen de repente miradores únicos e inesperados que se alzan como una ventana abierta al azul del Altántico. A pesar de su creciente popularidad, Carvoeiro ofrece un espacio acogedor y tranquilo con el puerto como lugar central y de referencia del pueblo.
Miradores y tradición pesquera
Recorriendo las callejuelas empinadas del casco histórico sentirás que estás en un auténtico pueblo marinero con el aroma del pescado a la brasa y una atmósfera de tranquilidad que se mantiene ligada a las faenas del mar. Desde su animada plaza principal, repleta de cafés y terrazas, parten callejuelas estrechas que llevan en pendiente hasta miradores como el Alto da Estrada do Farol. Otros balcones naturales que te recomendamos incluir en tu ruta si quieres tomar las mejores fotos son el de Senhora da Encarnação y el Alto da Praia do Carvoeiro.
La playa de Carvoeiro
Para pegarte un baño, tampoco te van a faltar opciones. Su playa principal tiene forma de anfiteatro natural y está bordeada de acantilados en los que se distribuyen las casitas de pescadores. Por sus aguas tranquilas, es ideal sobre todo si vais con niños. Pero si buscas más privacidad, tan solo tendrás que recorrer unos kilómetros para acceder fácilmente a playas vírgenes y casi desiertas, como la de Carvalho a la que se llega bajando unas escaleras excavadas directamente en la roca y está rodeada de altos acantilados. Está a unos 4 kilómetros de Carvoeiro.
Algar Seco, el espectáculo está servido
Esta maravilla natural esculpida por el azote del viento y el oleaje del mar se encuentra a pocos metros del pueblo. Desde la playa principal de Carvoeiro se puede acceder fácilmente a pie atravesando un sendero costero en un recorrido que te resultará súper agradable. Al llegar, desde las plataformas instaladas en los acantilados y la pasarela de madera disfrutarás de unas vistas impresionantes a las formaciones rocosas y al océano. Eso sí, te recomendamos llevar calzado cómodo para explorar los senderos rocosos.
Las cuevas de Benagil
Carvoeiro es también la base perfecta para una excursión a las cuevas de Benagil, otro de los enclaves más espectaculares del Algarve. Y aunque todas las playas de la zona son increíbles, la más espectacular de todas la encontrarás dentro de esta cueva de techo abovedado por donde se cuelan los rayos del sol. Se accede solo por mar y al ser uno de los lugares más concurridos de la zona, lo mejor es evitar el fin de semana que es cuando se concentra más turismo.