La colorida ciudad que por su nombre recuerda a Nueva York pero está en Holanda

Si hay algo que distingue a las ciudades de Holanda y las convierte en un destino muy singular son los canales que atraviesan muchas de sus ciudades realzando su encanto. Y aunque por su incuestionable belleza Ámsterdam suele ser la preferida de los viajeros de España, te proponemos dedicar al menos un día a descubrir Haarlem, una tranquila ciudad de callejuelas laberínticas y pintorescos canales que dio nombre al popular barrio neoyorquino y nos fascina con su ambiente florido y medieval.

La ciudad de las flores

Conocida como la ‘pequeña Ámsterdam’ y a tan solo 30 minutos de la capital holandesa, Haarlem cautiva con su pequeño casco histórico, su ambiente tranquilo y un encanto medieval realmente único. Y durante tu estancia tampoco echarás en falta las flores, porque la ciudad se encuentra en pleno corazón de Holanda Septentrional, una región famosa por el cultivo de tulipanes.

El casco histórico de Haarlem

Antiguamente fortificada, hoy los restos de sus murallas junto con los edificios monumentales y patios centenarios forman parte del escenario de esta ciudad de pintores. Cualquier paseo por Haarlem conduce hasta la Grote Mark, donde se ubicaba el antiguo gran mercado. Rodeada de impresionantes edificios, en ella se encuentra también la Grote Kerk (o iglesia de San Bavón), un templo protestante del siglo XIV de estilo gótico tardío. De su interior hay que destacar el órgano (del siglo XVI), en el que grandes compositores como Handel, Schubert y un joven Mozart interpretaron algunas de sus piezas.

Junto a la plaza verás el Standhuise, el Ayuntamiento de estilo renacentista, y a pocos pasos el Museo Teylers, dedicado a la ciencia y el arte. Alberga más de 4000 dibujos de grandes maestros como Rembrandt, Miguel Ángel y Rafael.

La Puerta de Ámsterdam

La única puerta medieval que se conserva en la ciudad es uno de los monumentos que no hay que perderse. Situada en un puente levadizo sobre el río Spaarne, está a un corto paseo de la Grote Markt.

En busca de los hofjes

Estos patios con espléndidos jardines se mantienen semiescondidos entre callejuelas y puertas decoradas y son uno de los principales tesoros de Haarlem. El más antiguo data de 1395. Si consigues encontrarlos, podrás visitar alguno de algunos de ellos, ya que están abiertos al público durante el día.

Un jardín monástico en el centro de Haarlem

Pero la ciudad esconde otro secreto que también merece la pena ser descubierto: el Wijngaardtuin, un antiguo jardín monástico del siglo XVI, reconvertido en un encantador oasis público. Este pequeño rincón verde se encuentra en pleno centro histórico, justo detrás de la iglesia de San Bavón.

La Catedral católica de San Bavón

Este inmenso monumento (que no hay que confundir con la iglesia del mismo nombre que está en la Plaza del Mercado) se encuentra a las afueras de la ciudad y con vistas a uno de los canales. Cuenta con doce torres de diferentes tamaños y una cúpula de 65 metros de altura. Puedes subir a la torre abordando las empinadas escaleras de caracol.

Un histórico molino

Uno de los lugares más interesantes de Haarlem es el Molen de Adriaan, un molino de viento construido en 1778 a orillas del río Spaarne y sobre las ruinas de una antigua torre fortificada. Tuvo que ser reconstruido en 1932 a causa de un incendio. Si subes a la plataforma que se alza a 12 metros de altura, tendrás ante ti una bonita vista del casco antiguo.

Un paseo por el río Spaarne

Una de las actividades más gratificantes es recorrer en barca el Spaarne, el río que atraviesa Haarlem. Además de disfrutar desde el agua de edificios históricos como el Molen de Adriaan y los edificios de la ciudad, el viaje termina en Spaarndam, un tranquilo y encantador pueblo.

Tomar una cerveza en una iglesia

Y después de una intensa jornada, el lugar más pintoresco para reponer fuerzas es la Jopenkerk, una fábrica de cerveza artesana ubicada en una antigua iglesia desacralizada del siglo XV. Está en el centro de Haarlem, muy cerca de la Grote Markt, y cuenta también con restaurante.

Cómo llegar a Haarlem

Si decides visitar Haarlem desde Ámsterdam, la mejor forma es en tren, ya que tardarás tan solo 15 minutos en llegar a la histórica estación de estilo Art Nouveau.