Visita a «La Texas española», la región burgalesa que todavía tiene petróleo

Situado entre el norte de Burgos y Palencia, el Geoparque Mundial Unesco Las Loras se reconoce por sus grandes páramos calizos, sus cañones profundos, sus valles encajados y pequeños pueblos que hoy se enfrentan a la despoblación, pero que un día tuvieron mucho que contar.

Aquí el paisaje es una lección de geología, ya que en pocos kilómetros se pasa de horizontes abiertos a desfiladeros profundos, de caminos solitarios a rincones tan espectaculares como el cañón del Ebro, el Rudrón, Peña Amaya o algunos de los pueblos más fotogénicos del entorno.

Pero Las Loras no solo destacan por su naturaleza. La comarca conserva una importante huella histórica, con dólmenes, castros, iglesias románicas, ermitas y pequeñas localidades que recuerdan la importancia que tuvo este territorio como lugar de paso, frontera y asentamiento desde tiempos muy antiguos.

Hay más

Tras esas postales tan reconocidas hay una historia menos conocida, pero muy sorprendente. En Sargentes de la Lora, un pequeño municipio burgalés situado dentro del geoparque, apareció en los años sesenta el único campo petrolífero terrestre que ha estado en explotación en España. Aquel hallazgo cambió la vida de la comarca y le dio un apodo tan llamativo como inesperado: «La Texas española».

Todo empezó el 6 de junio de 1964, cuando el petróleo brotó en Ayoluengo y este rincón del norte de Burgos pasó, de pronto, a ocupar titulares. La imagen resultaba casi increíble: caballitos de bombeo moviéndose en mitad del paisaje castellano, pozos repartidos por el campo y una comarca humilde que miraba al subsuelo con la esperanza de encontrar una oportunidad de futuro.

El yacimiento estuvo activo hasta 2017 y su cierre no se debió al agotamiento total del recurso, sino al fin de la concesión de explotación y a la decisión de no prorrogarla. Desde entonces, los pozos permanecen inactivos y el debate sigue abierto en la zona ya que bajo tierra queda petróleo, pero ya no se extrae.

Lo que queda hoy

El recuerdo de aquel pasado petrolífero se ha convertido en un atractivo turístico tan interesante como inesperado. El Museo del Petróleo de Sargentes de la Lora permite entender cómo se descubrió el yacimiento, cómo funcionaban las extracciones y qué supuso aquella actividad para la comarca.

Después, el recorrido continúa al aire libre, entre los antiguos pozos y esos caballitos de bombeo que todavía se levantan en el campo, aunque ya no suene el conocido traqueteo. Verlos parados, en mitad de los páramos de Las Loras, tiene algo de escena cinematográfica, una postal que nadie esperaría encontrar en Castilla.