Este mes de junio se inaugura una de las rutas de tren más largas de Europa: 1.300 kilómetros y tres países
Viajar en tren ya no es solo una manera de moverse, sino también una experiencia turística en sí misma. Cada vez son más los turistas quienes optan por montarse en convoys y recorrer parajes y ciudades asombrosas en los vagones, y a pesar de que hay algunos ejemplos de estos increíbles recorridos ferroviarios en España, en otras partes de Europa hay itinerarios de una distancia inmensa que pueden ser una alternativa ideal a una escapada tradicional.
Este mismo mes de junio se inaugurará otro de esos viajes ferroviarios de larga duración, aunque no será uno cualquiera: se trata de uno de los más largos de toda Europa. El convoy recorrerá más de 1.300 kilómetros a lo largo y ancho del continente, atravesando hasta tres países, conectando algunas de las ciudades más asombrosas del corazón del territorio europeo, e incluso discurrirá en un tramo junto a la frontera de Ucrania.
De Polonia a Alemania pasando por República Checa
Este tren operado por Leo Express, una compañía con sede en la ciudad de Praga, comenzará sus operaciones el 25 de junio y pasará tanto por Alemania como por República Checa y por Polonia. El inicio de la ruta está en la ciudad polaca de Przemysl, de donde partirá a las 13:31 y que se ubica en la frontera polaco-ucraniana. Tras ello, se dirigirá a la ciudad de Cracovia antes de pasar a territorio checo, donde se detendrá en sus dos poblaciones más emblemáticas: Ostrava y Praga.
Después de ello, se adentrará en el país germano, en el que realizará varias paradas, todas ellas en ciudades germanas icónicas: primero pasará por Dresde y seguirá hasta Leipzig, para después seguir su camino hacia Erfurt y finalizar su trayecto en Frankfurt, donde pasará tanto por su precioso casco histórico como por su aeropuerto, el sexto más concurrido de toda Europa y uno de los principales ‘hubs’ de todo el continente, casi a las 8 de la mañana del día siguiente.
El tren de vuelta partirá casi a las 8 y media de la mañana y llegará a Przernysl casi a las dos y media de la mañana del día siguiente. Se trata de un recorrido de muchas horas, pero eso lo hace todavía más especial. Como es lógico, los pasajeros que se atrevan a subirse a uno de sus vagones tendrán todas las comodidades para que el trayecto sea lo más ameno posible, desde aire acondicionado hasta conexión Wi-Fi, aunque, de momento, los billetes no están todavía a la venta.