El pueblo a menos de una hora de Madrid en el que José Coronado ha encontrado un remanso de paz
José Coronado es uno de los rostros más conocidos de las últimas décadas en España. El doble ganador en los Premios Goya acumula en su larga carrera títulos tan conocidos como No habrá paz para los malvados (2011), Cien años de perdón (2016) o Cerrar los ojos (2023), así como series tan célebres como El Príncipe, Entrevías o Vivir sin permiso. El actor vive en su ciudad natal, Madrid, pero cuando quiere huir del bullicio capitalino se traslada a un maravilloso pueblo de la provincia de Toledo.
El protagonista de Periodistas compró hace varias décadas una finca en la localidad toledana de Casarrubios del Monte, ubicada al norte de la provincia y colindando con territorio madrileño. Este municipio de Castilla-La Mancha es uno de los más especiales, ya que cuenta con una larga historia que involucra a la monarquía española y, además de ser un remanso de paz, también alberga joyas arquitectónicas de gran valor.
Casarrubios del Monte y su relación con los reyes
La localidad de Casarrubios del Monte cuenta con unos 7.400 habitantes tras unas dos décadas de crecimiento demográfico sostenido y se asienta en la comarca de La Sagra, en la ‘frontera’ entre Castilla-La Mancha y Madrid. Su historia se remonta casi un milenio atrás, y tuvo una gran importancia durante la Edad Media, ya que supuso un punto de paso para algunos de los reyes de España más notorios de dicha época.
El rey Enrique IV de Castilla nombró heredera a Isabel la Católica en el pueblo en el año 1469, mientras que casi 150 años después, el rey Felipe II cayó enfermo en la localidad, que durante un mes se convirtió en la ‘capital’ del reino. Esta importancia histórica se puede comprobar hoy en día al perderse por el casco urbano del municipio, que conserva una esencia medieval asombrosa.
Ese legado medieval sigue muy presente en Casarrubios del Monte a través de sus monumentos. El más representativo del pueblo es la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, que data del siglo XVI y tiene un marcado estilo herreriano, además de preciosas pinturas en su interior, aunque no hay que dejar de lado las ruinas de la Iglesia de San Andrés, un templo del siglo XIV que fue destruido en un incendio en 1825.
Otro de los grandes tesoros del municipio toledano es sin duda su castillo mudéjar del siglo XIV, único en toda la provincia, así como el monasterio cisterciense de la Santa Cruz y su iglesia del siglo XVII. Por último, tampoco hay que dejar de visitar la Ermita de Nuestra Señora de la Salud ni un palacio del siglo XV que se esconde en el precioso entramado callejero de esta localidad ubicada a 45 minutos de Madrid, en la que José Coronado se refugia siempre que tiene ocasión.