Diez pueblos de Andalucía que merece la pena visitar si vas de vacaciones al sur este verano

A la hora de elegir el destino de vacaciones de verano, muchos en España optan por pasar unos días en las costas de Andalucía para relajarse a orillas del mar. El principal motivo de que el sur de la Península Ibérica sea tan ‘cotizado’ entre los turistas es principalmente sus magníficas playas y el cálido clima, aunque la realidad es que en el litoral andaluz se esconden otras muchas joyas.

Para descansar durante unas horas de la arena y el agua, no hay mejor opción que explorar algunos de los maravillosos pueblos andaluces que se erigen en la costa, y es que además de sus majestuosos arenales también se puede disfrutar de una arquitectura alucinante y de una apasionante cultura que hacen de estas localidades lugares encantadores.

Agua Amarga (Almería)

La pequeña pedanía de Agua Amarga pertence al municipio de Níjar y se enmarca en el extraordinario Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar. Esta localidad almeriense se caracteriza por las casas blancas que la confieren una esencia pesquera innegable. Además, su larga playa es ideal para bañarse después de perderse por su precioso entramado callejero.

Almuñécar (Granada)

El municipio de Almuñécar es uno de los más turísticos de la provincia de Granada, y a pesar de que la mayoría de turistas va a él en la temporada por sus majestuosas playas bañadas por el Mediterráneo, la realidad es que oculta un sinfín de tesoros arquitectónicos, como el Palacete de La Najarra o el Castillo de San Miguel. Además, perderse por su casco urbano es una experiencia fantástica.

Algarrobo (Málaga)

El pueblo de Algarrobo no está lejos de otros puntos muy turísticos de Málaga como Marbella o Estepona, pero es mucho más tranquilo. Situado entre el mar y la montaña, tiene un casco urbano repleto de casas blancas y una playa de 800 metros que está entre las mejores de todo el litoral malagueño, por lo que sin duda es una visita obligada si se está en la magnífica Costa del Sol.

Calahonda (Granada)

La localidad de Calahonda pertenece al municipio de Motril y es uno de los principales destinos costeros de la provincia de Granada gracias a su impresionante playa bañada por el Mediterráneo y a su fantástico puerto, que da al pueblo un carácter especial. Marcada por una tranquilidad inquebrantable, es sin duda un lugar perfecto para huir del estrés.

El Rompido (Huelva)

El Rompido es una pintoresca villa de pescadores ubicada en un parque natural donde la tranquilidad es la gran protagonista. El arenal urbano de esta pequeña y encantadora localidad de Huelva, situado entre el puerto de la localidad y el estuario del río Piedras, es absolutamente fantástico, aunque no es el único al que se puede ir si se visita esta bonita población.

Frigiliana (Málaga)

El pueblo de Frigiliana no está a orillas del Mediterráneo, pero no se ubica lejos: se enclava en plena montaña y está conformado por un casco urbano repleto de pendientes y de casas blanquecinas decoradas con coloridas flores y cuyo origen morisco-mudéjar sigue muy presente, sobre todo en el Barribarto (Barrio Alto), desde donde se tienen unas vistas increíbles, y el Palacio de los Condes de Frigiliana.

La Isleta del Moro (Almería)

En el Parque Natural del Cabo de Gata también se oculta la apasionante localidad de La Isleta del Moro, que parece una isla y que, a pesar de su pequeño tamaño (unos 200 vecinos), ha llamado incluso la atención de los viajeros internacionales. Su recóndita ubicación en un peñón hace que su playa no esté concurrida, y si a eso se le suma una marcada esencia marinera, el resultado es un destino de película.

Los Caños de Meca (Cádiz)

Los Caños de Meca es una de las localidades más fascinantes de Cádiz. Perteneciente al municipio de Barbate y con tan solo 200 habitantes, este paraíso terrenal puede presumir de tener una larguísima playa de casi 4,8 kilómetros de largo en la que se puede disfrutar tanto de restaurantes y bares como de tesoros asombrosos, como ejemplifican el Faro de Trafalgar o los vestigios romanos que hay en el propio pueblo.

Salobreña (Granada)

En Salobreña se pueden encontrar numerosas playas perfectas para relajarse, como la de La Guardia, la de Punta del Río o la cala de Cueva del Pargo, pero también impresionantes monumentos como una fortaleza que data del siglo XIII o la Iglesia del Rosario, y es que este municipio granadino combina arquitectura y naturaleza de una manera asombrosa.

San Juan de los Terreros (Almería)

Casi en la frontera entre Andalucía y Murcia se sitúa el pueblo de San Juan de los Terreros, en el que la mayoría de playas son completamente vírgenes. Ha evitado la masificación turística y ha mantenido impertérrita su esencia, y además en él se esconden muchas calas en las que prácticamente no hay bañistas, como la Invencible, la de Costa Tranquila o la de la Tía Antonia.