La futurista ciudad flotante con la que 50.000 pasajeros podrían viajar de forma permanente por todo el mundo
Un ciudad flotante capaz de recorrer los océanos del mundo durante años sin la necesidad de atracar parece algo sacado de una novela de ciencia ficción. Sin embargo, esa es precisamente la ambiciosa propuesta de Freedom Ship, un proyecto que pretende ir más allá de los típicos cruceros y crear un lugar de residencia permanente para 50.000 pasajeros y 20.000 miembros de la tripulación. Equipado con colegios, comercios, hospitales, parques y barrios residenciales, este enorme barco estaría en constante movimiento, viajando por todo el mundo de forma permanente.
Una comunidad autosuficiente
Tal y como señalan desde su web, «el concepto de Freedom Ship no surgió de un momento o anuncio puntual, sino que se desarrolló gradualmente, moldeado con el tiempo por el debate continuo, el perfeccionamiento y la reconsideración de cómo las personas podrían vivir y trabajar en un mundo cada vez más móvil y global«.
Tras plantearse si la vida urbana podría existir en una plataforma en constante movimiento, surgió el concepto de una ciudad flotante móvil, «una comunidad autosuficiente diseñada para sustentar la vida cotidiana, la gobernanza, el comercio y la infraestructura social a largo plazo». Así, definido más como una ciudad, no como un barco, los estudios de diseño y planificación comenzaron a dar forma al Freedom Ship.
Aunque todavía no se ha empezado a construir, se plantea como un proyecto a largo plazo. Para empezar, necesitarán una gran financiación, y tras ello, empezaría la construcción en Indonesia, un proceso que «podría tardar tres o cuatro años«, asegura Roger Gooch, director ejecutivo de Freedom Cruise Line International, a The Telegraph.
Todo lo necesario a bordo sin dependencia del exterior
Este enorme barco que circunnavegaría el globo constantemente sin un puerto base, tendría 1,6 kilómetros de largo, 228 metros de ancho y 30 cubiertas. Además, el proyecto está diseñado para residentes a largo plazo (unos 50.000), no para visitantes temporales, de modo que las personas residirían en viviendas permanentes y trabajarían en oficinas, comercio, centros de investigación, etc., además de participar en la vida comunitaria.
Asimismo, también contaría con centros educativos hasta la formación universitaria, clínicas y hospitales, sucursales financieras, bancos, comercios minoristas… Se suman parques, paseos, zonas para hacer ejercicio y piscinas, además de restaurantes, cafeterías, salas de espectáculos, lugares de encuentro, bibliotecas y galerías. Incluso para quienes quieran visitar el Freedom Ship durante un periodo corto, habrá hoteles de distinta cadenas.
Los residentes podrán moverse a pie o, para recorrer largas distancias, con un sistema de tranvía. Y aunque el barco sería demasiado grande para atracar en los puertos normales, este permanecerá en aguas internacionales y los pasajeros se trasladarían a tierra con una flota de transbordadores.
Y en cuanto a los sistemas de recursos básicos (energía, agua, alimentos y residuos), están diseñados para reducir la dependencia del exterior. Por ejemplo, habrá paneles solares, puntos de reciclaje, recolección de agua de lluvia, aerogeneradores, desalinizadoras y cultivo por hidroponia y aeroponía, entre otras tecnologías.