La peculiar prohibición aprobada en varios de los destinos más populares de Europa

Grecia es uno de los destinos más concurridos de Europa, sobre todo durante los meses de verano, ya que las islas griegas reciben millones de visitantes durante la temporada estival, los cuales quieren disfrutar de lugares tan icónicos como Mykonos, Santorini o Creta. Tanto la preciosa arquitectura de los archipiélagos como sus majestuosas playas atraen a una infinidad de turistas, lo que en los últimos años ha provocado una masificación que está llegando al límite soportable.

Esta saturación turística ha llevado a las autoridades griegas a tomar una decisión drástica a la par que curiosa, y es que en muchos de los arenales de ensueño que hay en el territorio insular heleno estará prohibido disfrutar de uno de los elementos más característicos del verano: las tumbonas en la arena. A partir de estas semanas estivales de 2026, quienes viajen a esta parte de Europa no podrán relajarse en varias playas de esta manera, por lo que tendrán que buscarse una alternativa.

Grecia dice adiós a las tumbonas y hamacas en la playa

El Ministerio de Economía y Finanzas de Grecia, así como el de Medio Ambiente y Energía, ha aprobado una nueva normativa que prohíbe terminantemente tanto las tumbonas como las sombrillas en más de 250 playas del país, así como cualquier actividad de índole económica relativa al turismo (como bares y restaurantes) para preservar los entornos naturales de los puntos más icónicos del país.

De esta manera, en esos 251 arenales quedan completamente vetadas actividades tan comunes en las semanas veraniegas como el alquiler de sombrillas y tumbonas en la arena, la apertura de establecimientos de hostelería y restauración, o incluso la construcción de hoteles o apartamentos turísticos, así como la organización de eventos y utilizar equipos de música; además, tampoco se podrá llegar a ellas en coche o cualquier otro tipo de vehículo motorizado.

Con esta nueva medida, desde el Gobierno de Grecia pretenden atenuar los graves efectos del turismo masivo que llega a estas playas (el país recibió 35 millones de visitantes en el año 2025), las cuales tienen un valor natural inconmensurable. Por ello, se ha tomado esta determinación que entrará en vigor este mismo verano y que cambiará la forma en la que los viajeros pueden conocer estos paraísos terrenales entre junio y agosto.

Entre el cuarto de millar de playas donde se impondrá esta nueva norma se encuentran algunas de las más conocidas y célebres de la nación, como la de Elafonissi, declarada la mejor del planeta y que es una de las muchas de la isla de Creta donde estará vigente esta prohibición, así como arenales de las conocidas Islas Cícladas (a las que pertenecen Mykonos y Santorini), las Islas Jónicas y el archipiélago del Dodecaneso.