Más allá del Festival de Cannes: qué ver en la meca del cine en la Costa Azul
El Festival de Cannes es uno de los eventos más esperados en el mundo del cine, ya que en él se presentan muchas de las películas que tendrán un papel clave durante el resto del año en el séptimo arte. En la edición de 2026, España cuenta con triple presencia gracias a varios de sus directores más importantes, como son Pedro Almodóvar (Amarga Navidad), Rodrigo Sorogoyen (El ser querido) y Los Javis (La bola negra).
Eso sí, en esta urbe de película de la Costa Azul no solo las películas son protagonistas, ya que si por algo se conoce a la ciudad de Cannes es por el lujo que emana en todos y cada uno de sus rincones. Lo que no muchos saben es que esta joya del sur de Francia a orillas del Mediterráneo también alberga multitud de tesoros arquitectónicos que a menudo son eclipsados por las estrellas de Hollywood que pisan la alfombra roja.
Un recorrido por los monumentos de la ciudad de Cannes
El primer lugar que deben visitar quienes viajen hasta Cannes es sin duda el pintoresco barrio de Le Suquet, la zona más antigua y encantadora de la ciudad que se sitúa junto al puerto y que se caracteriza por sus calles empedradas. En él se esconden maravillas como la Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, una iglesia gótica del siglo XVII, o la Torre de la Máscara de Hierro, un torreón del siglo XII donde estuvo el legendario prisionero (que luego fue llevado a la cercana Isla de Santa Margarita).
Allí también se erige el Castillo de la Castre, una fortaleza del siglo XI que alberga un museo con reliquias procedentes de todo el planeta y en la que se encuentra la preciosa Capilla de Santa Ana. Tras ello, es hora de bajar al puerto, rodeado de edificios de tonos pastel y por el que pasa el conocido Boulevard de la Croisette, un paseo marítimo de tres kilómetros que discurre junto a las playas (tanto públicas como privadas) y las aguas del mar Mediterráneo.
Eso sí, si se quiere conocer la verdadera esencia de la ciudad de Cannes, lo mejor es perderse por las callejuelas de otros de sus barrios más especiales, como es el caso de La Bocca, donde se podrán encontrar los tan conocidos cafés que caracterizan la Costa Azul. Además, explorando el casco urbano de la urbe, se podrán descubrir muchos secretos que no suelen aparecer en las guías turísticas y que hacen de este lugar uno de los puntos más únicos de toda Europa.
Los más cinéfilos se pueden acercar al Palacio de Festivales y Congresos, donde se celebra el conocido evento cada mes de mayo, pero los que prefieran conocer lugares menos concurridos tienen a solo 20 minutos en barco el archipiélago de las islas de Lérins, donde se ubica la citada isla de Santa Margarita y su imponente Fuerte Real y la isla de San Honorato, conocida por sus pequeñas y bucólicas calas. Eso sí, hay que tener en cuenta que Cannes es una de las ciudades más caras de Europa, por lo que es mejor preparar la cartera antes de viajar a ella.