Así es la ciudad de Sevilla donde nació Roberto Leal: casas blancas y uno de los castillos mejor conservados de Andalucía

Mucho antes de convertirse en uno de los rostros más conocidos de la televisión en España, Roberto Leal creció en un municipio sevillano marcado por un patrimonio arquitectónico excepcional, tradición panadera y la cercanía con la capital hispalense. Se trata de Alcalá de Guadaíra, el punto de partida de este periodista y presentador que siempre ha reivindicado sus raíces.

Una localidad agrícola y panadera

En estas tierras, hay evidencias de la presencia del ser humano desde hace alrededor de 80.000 años. Por aquí pasaron los tartessos, los cartagineses, los romanos, los visigodos y los árabes, hasta la llegada de Fernando III en 1247. Entre los siglos XIV y XV, Alcalá de Guadaíra desarrolló una fuerte economía agrícola, lo que la hizo convertirse en una de las localidades más pobladas del entorno de Sevilla.

En el siglo XIX también tuvo un gran impulso la industria panadera, de modo que con la llegada del ferrocarril a la ciudad, a este se le llamó «el Tren del Pan» durante el siglo XX. Poco a poco, Alcalá siguió creciendo, en tamaño y población, hasta llegar a ser la urbe que es a día de hoy.

De un castillo sobre un cerro a molinos junto al río

El horizonte de Alcalá de Guadaíra se graba en nuestra retina con un enorme castillo sobre un cerro, que deja a sus pies una ciudad de casas blancas junto al río Guadaíra. De hecho, esta fortaleza es una de las mejor conservadas de toda Andalucía. Por su parte, también destacan iglesias parroquiales de época mudéjar, como la de Nuestra Señora del Águila, la de Santiago y la de San Sebastián, sin olvidar la ermita de San Roque, el convento de de Santa Clara y el de San Juan de Dios, actual sede del Ayuntamiento.

Asimismo, no podemos perdernos el patrimonio panadero de la localidad, visitando espacios como la Harinera del Guadaíra, una antigua fábrica de harinas constituida en 1934 que en la actualidad es el espacio museístico del Centro de Interpretación de la Industria Panadera. Otro museo que merece la pena descubrir es el Museo de Alcalá de Guadaíra, con exposiciones temporales con diferentes manifestaciones artísticas y otra permanente sobre los principales paisajistas sevillanos que formaron la Escuela de Alcalá entre 1850 y 1950.

Y para completar la visita a la ciudad nada mejor que recorrer las riberas del río a su paso por el casco urbano, que suman un total de 120 hectáreas de zonas verdes declaradas Monumento Natural por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. Además de un precioso paisaje natural, nos encontraremos con doce aceñas o molinos harineros de agua de origen árabe, algunos de ellos declarados Bien de Interés Cultural.